Junio 28, 2019

Wet Baes viaja hacia la libertad creativa en 'Cosmovidencias'

El productor mexicano, Andrés Jaime, define su nueva ruta como músico en su nuevo material discográfico.

POR Héctor Elí Murguía

Héctor Elí Murguía

Entrar al estudio de Wet Baes es lo más cercano a visitar los vestigios de la nave perdida en el espacio-tiempo que aparece en la cinta de Stanley Kubrick, A Space Odyssey de 1968. 

 

Al caminar por el pasillo, uno se encuentra en un costado una repisa que alberga varios textos de Dostoievski, Nietzsche y Freud, además de un libro viejo de The Beatles. Del otro lado, hay dos pósteres, uno de las fases de la luna y otro del sistema solar. 

 

Estos se encuentran arriba de un órgano Baldwin que Andrés no utiliza porque no funciona. "Si funcionara sería una cosa tremenda", dice mientras se sienta en otro instrumento similar a la orilla del pasillo. "Este lo conseguí de unos vecinos. Alguien de la familia murió y estaban sacando cosas y aquí está", relata. 

 

Arriba del órgano que parece ser de los años setenta, hay dos pósteres de Pink Floyd que vienen incluidos en una de las tantas ediciones en vinilo que existen de Dark Side of the Moon, otro de Mac DeMarco y uno más de Kill Em All de Metallica. En el atril, descansa un póster del Magical Mystery Tour de The Beatles. 

 

Hace dos años, Andrés Jaime lanzó su primer LP, Changes, bajo el nombre de Wet Baes, en el que materializó un concepto musical que alude a la nostálgica vibra de los ochenta que reside en cada uno de sus tracks

 

En este tiempo, el músico ha crecido de diversas formas y se ha dado a conocer a lo largo y ancho del país. Además de formar parte del lineup de varios festivales nacionales como Bahidorá, Vaivén y Ceremonia, donde presentó el show Un viaje al sol (a través de la vida) —un ensamble orquestal con el que interpretó sus propios temas—, y ha estado encerrado en su estudio descubriendo el jazz, neo soul y más estilos musicales. 

 

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Hector Elí Murguía

 

"Al principio di una pauta de que Wet Baes era chill vibes, bailar y salir con la morrilla. Música para la playa o para andar en el carro que tenía sentido con el mundo rosa, lo romántico, pero ahora quiero marcar esa diferencia", dice al mismo tiempo que enciende la consola del estudio. 

 

"Podría decir que Wet Baes ya no tendrá que ver con sonar a los ochenta o demás. Estoy buscando sonar como un productor que va más allá de lo convencional. No me latería hacer una reinterpretación de mis ídolos del pasado. Creo que me estoy interesando más en volver a traer esos géneros, pero darles una proyección hacia el futuro con la tecnología de hoy". 

 

"Las canciones y los estilos que desarrollé a lo largo de estos dos años tienen su protagonismo. Wet Baes ya no suena solamente a los años ochenta o setenta. Hay gente incluso que me tiene en la percepción de música electrónica y no es así", menciona acerca de Cosmovidencias 01, su nuevo trabajo discográfico. 

 

"No es un disco, hay que verlo como una colección de cinco entregas. Está pensado que sean cuatro singles dobles y un EP. Es una compilación de un grupo de canciones que están en una vibra de distintos discursos porque tienen temáticas". 

 

"Esta primera entrega [Cosmovidencias 01] tiene un estilo único. La segunda tiene otro y la tercera otro, son como una entrega de películas, cada una es diferente. Al final del día, los quise hacer como experimentos, como satélites. Misiones espaciales como la Voyager", señala respecto al nombre de la misión espacial que la NASA realizó en 1977, en la que envió a dos naves que llevaban consigo grabaciones de la tierra, incluyendo música. 

 

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Hector Elí Murguía

 

Sobre las razones por las cuáles su nueva música está siendo lanzada de esta forma, Andrés dice: "Llegué a la conclusión de que iba a ser mejor eso. Siempre he tenido este trip de que en un disco, a menos de que seas muy clavado y te lata extremadamente la persona, no te lo das completo. Sobretodo por cómo se consume la música ahorita". 

 

"Entre estos sencillos dobles habrá un EP, Cosmovidencias 03, que es mi interpretación de Wet Baes haciendo psicodelia. Me clavé un año en toda esta vibra de 'a la mierda la compu' y volver a lo analógico, a la guitarra, el piano y el órgano. Le jugué a la fórmula del beatle un rato. Pero desde siempre quise hacerlo; antes de ser Wet Baes y de tener mi banda pasada, siempre hice música con esas texturas. Si pudiera recuperar mi iPod del 2009 y enseñara mis demos, no se alejarían mucho, en la idea, a lo que ahora estoy haciendo. En las baterías estilo Pink Floyd y demás; siempre quise llegar a esto", apunta. 

 

Acerca de la inspiración que ha tenido en estos 24 meses, Andrés fluye en la conversación: "Empecé al full en esta nueva etapa escuchando mis raíces. Yo siempre fui team Pink Floyd y ahora me dio por ser del team The Beatles. Me pasó con Michael Jackson cuando estaba haciendo el Changes. Cuando me clavé bien, quise que ese disco fuera baile y para mi fue un putazo. Pero cuando te das cuenta de cuáles son tus verdaderas raíces, algo diferente sucede".

 

"Conocí a The Beatles como muchos de nosotros, a través de los discos de compilados; y los tenía en la percepción de que eran una banda cheesy que hacía rock. Después un exbandmate me dijo que no había escuchado lo chido de ellos. Ahí me cayó el veinte y me clavé en lo que realmente hicieron porque el Sgt. Pepper's es lo que representa para la música, por ejemplo". 

 

"También empecé a escuchar mucho de nuevos exponentes como Lemon Twigs y Foxygen, que juegan a querer ser nostálgicos como Tame Impala. Me clavé de nuevo con lo primero de Kevin Parker, el Lonerism y todo eso. Escuchar psicodelia vieja me ayudó a entender que seguimos en un periodo de neopsicodelia; ni siquiera es un problema nostálgico". 

 

Pero Andrés no sólo ha jugado a ser un beatle o un miembro de Pink Floyd. En meses recientes ha adoptado la influencia de personajes del jazz que han destacado por su estilo único como Yussef Dayes y BadBadNotGood: "Terminé hasta en esos lados. Nunca en mi vida me hubiera imaginado apreciando el jazz. Si tú me dijeras a qué podría sonar un disco de Wet Baes, te diría que a jazz. Se divide en esas dos tesituras: psicodelia y la otra va de la mano del jazz, del soul". 

 

 

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Hector Elí Murguía

 

Además, la influencia del productor, músico y tecladista de BadBadNotGood, Matthew A. Tavares, mejor conocido como Matty, es esencial para entender al nuevo Wet Baes: "Siento que Matty es el productor que, dentro de mi percepción actual de la música, es alguien que lo entiende muy cabrón. Le pasó un poco a Kevin Parker, que convirtió a la psicodelia en pop. Él ahora puede hacer una fórmula pop con su propio sonido. Sonar a Tame Impala ahora, no es sonar a una banda independiente underground; puede escucharse en una playlist de cualquiera". 

 

"Pero Matty puede 'metamorfosear'. Hay canciones que no sabía que produjo y que me sorprendieron. No tiene un estilo definido. Hizo que me gustara una rola de country aunque me caga el country. Crea un estilo de texturas único. Es el güey que entiende esa línea entre respetar lo clásico y hacer algo nuevo". 

 

"Lo de las Cosmovidencias es hacerle entender a la gente que esto ya cambió y sobre qué se va a empezar a tratar mi música. Es una introducción lenta sobre lo que me quiero convertir. Estoy en un periodo como el del músico promedio moderno, en el que dices: '¿por qué no puedo hacer también esto?'. Wet Baes ya no es ni de pedo lo que conocíamos", dice de forma contundente. 

 

Sobre esta faceta, Andrés menciona: "Ahorita quiero ser una figura de productor clásico, pero con un tono único, que no suene a lo mismo que ha existido. Como Matty, que, si produjera un disco de heavy metal, sería un disco de ese género, pero innovador, que te haga decir 'no sabía que una batería de heavy metal' pudiera sonar así en cuestión de producción. Aprendí que ser productor es ser universal". 

 

"Si un grupo del género banda me dice: 'produzcamos una canción', y yo siento que me vibra, lo podría hacer. Quiero dar a entender que si un día saco un disco de bossa nova o reggae, no se piense que voy a hacer eso, sino que es una etapa más. Está el ejemplo de Quincy Jones, empezó produciendo a big bands y terminó haciendo lo de Michael Jackson". 

 

"Mi visión de trabajo es que la gente piense que puede hacer un disco de lo que sea porque es universal. Alguien que se escucha, que diga: 'entiendo las fórmulas, pero también existe esto'. Entender qué se puede conectar con qué", concluye. 

 

 

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