Junio 01, 2019

Una simple gran obra

Mägo de Oz atrapa la dualidad en 'Ira Dei'.

POR Miguel H. Zetter

n con la resaca por los festejos de sus tres décadas de carrera, con una exitosa gira mundial y el álbum compilatorio 30 años, 30 canciones, el mejor y más representativo grupo de folk metal, Mägo de Oz, sigue yendo en contra de todo lo establecido, y si alguien ha escuchado la frase: “El cielo es el límite”, para estos magos ibéricos es simplemente una frase que les ha permitido ir más allá de sus propios límites comenzando su cuarta década con una historia divertida pero reflexiva; dura pero animada; pretenciosa pero humilde; seria pero irreverente; compleja pero sencilla; clara pero confusa... Una historia que gira en torno al inminente apocalipsis, pero te lleva al mismo punto en el que todo comenzó.

 

A una semana del lanzamiento de Ira Dei, el álbum ya estaba en el Número Uno de ventas en México; y dos de los artífices de la personalidad pasada y actual de la banda, Txus di Fellatio y Carlos Prieto “Moha”, están convencidos que a lo largo del tiempo, la honestidad y autenticidad en su trabajo, son la clave para lograr que su música siga llenando fronteras y conquistando antiguas y nuevas generaciones de magos y brujas que hechizarán sus oídos con el estilo de la banda. “Estamos muy contentos por lo realizado hasta hora, es la segunda vez que sucede que tenemos un Número Uno en ventas, nos sucedió hace dos años con la salida del DVD, Diabulus in Opera, por encima de Enrique Bunbury, ‘lo sentimos Enrique’, pero es algo que nos congratula enormemente. Y esto demuestra que a pesar de que el metal no es un estilo musical que se ha apoyado masivamente por las televisoras ni por los medios generalistas, sí tiene un público, sí merece un respeto y sí hay mucha gente que quiere ver grupos de metal en la televisión, en los periódicos; porque detrás de cada grupo hay muchísima gente que está reclamando la presencia de bandas de rock en los medios de comunicación”, puntualiza Txus di Fellatio.

 

Dentro del vasto universo musical que existe, con tantas combinaciones, creaciones, intentos y logros; cuando está sonando Mägo de Oz, ¿qué estamos escuchando?, ¿qué tipo de música sale de una batería, tres guitarras, un violín, un bajo, un teclado, un sintetizador, un acordeón y una flauta transversa? Algunos lo consideran como metal, otros como rock, otros folk rock, rock celta o folk metal. Lo cierto es que independientemente de lo que sea, el estilo de estos juglares los ha llevado a los primeros planos internacionales con aceptación probada de propios y extraños. “Hacemos música, y así es. La gente trata siempre de definir algo, porque tendemos a simplificarlo para no dar demasiadas explicaciones”, comenta “Moha”.

 

“Siempre que defines algo importante, lo haces más pequeño; por ejemplo un beso. Definición de un beso: hay besos de amor, traición, está el beso de los Corleone, el beso negro y así podemos seguirnos; y con la música pasa exactamente lo mismo. Evidentemente si viniera un extraterrestre, le tienes que contextualizar que Mägo de Oz es un grupo que ha nacido del heavy metal mezclándolo con la música celta y con el folk, pero no toda la música que hace Mägo de Oz es metal. De hecho, el segundo sencillo de Ira Dei, ‘Te traeré el horizonte’, es más rock que metal. Y nos encanta salirnos de las fronteras del metal y volver a entrar, salir y entrar una y otra vez por simple diversión. Odiamos que nos encasillen, odiamos estas bandas que les da miedo hacer algo que es políticamente incorrecto dentro del género. ‘Te traeré el horizonte’ tiene un principio electrónico que no tiene nada que ver con el rock, pero a nosotros eso nos excita; porque componer ‘Fiesta pagana’ otra vez nos daría mucha pena. Nos haría ser un grupo muy robótico, entonces siempre tratamos de explorar dentro de todo lo que se hace en la música actual y nos encanta meter música clásica, ranchera, electrónica y lo que se nos ocurra”, agrega Txus.

 

ida hay que actuar sin pensar en barreras que puedan pararte. Por ejemplo, cuando empecé a tocar el violín, mi padre me decía que tenía que hacer que el violín hablara por mí, que mis expresiones y sentimientos salieran del instrumento; así que, si me río o si lloro, debo hacer que el violín transmita lo que estoy sintiendo. Como músico, tengo la oportunidad de manifestar lo que siento a través de una nota, de una canción; con esa responsabilidad puedo decirte que el mensaje que quiero dar es decir que voy con todo y si no llego, para eso tengo a mis amigos que me ayudan y me dicen, yo puedo llegar hasta acá y con lo que tú has recorrido podemos llegar más lejos y aquí estamos, somos Mägo de Oz y todos juntos vamos con todo”, concluye Carlos Prieto “Moha”.

 

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