Septiembre 01, 2019

Un regreso diabólico

La esperada conclusión de 'It', de Stephen King está lista, llena de sangre y con una gran sorpresa.

POR Óscar Uriel

cortesía Warner Bros. Pictures México

El miedo visto desde el punto de vista de un adulto puede producir una impresión mucho más compleja y enmarañada que la provocada en un niño. Esta es la tesis que Stephen King explora en su legendaria novela titulada It, para muchos uno de los textos más representativos del laureado escritor. Esta propuesta puede considerarse como el atractivo central de la segunda parte de It, terrorífica saga que se transformó con un tratamiento particular (dos películas narradas de forma lineal) bajo la mirada del director y guionista argentino, Andy Muschietti quien anteriormente realizó la cinta Mamá bajo la tutoría de Guillermo Del Toro.

 

It ha cautivado a lectores por generaciones y creado una legión de seguidores (muchos, gracias a una producción televisiva protagonizada por Tim Curry en los años noventa) porque aborda la temática de una infancia fracturada por los más terribles miedos y desasosiegos que un niño pudiera experimentar, impresiones que de manera inminente se manifiestan en la edad adulta. Un asunto con el cual todos nos podemos identificar.

 

Después de la primera parte, la evidente conjetura dictaba que It: capítulo dos abordaría exclusivamente la historia del Club de los losers en la etapa adulta. Sin embargo, hemos notamos que esta continuación mezcla a los protagonistas en su edad madura con algunas secuencias de la infancia. "Mi intención siempre fue rescatar el diálogo que existe entre las dos líneas de tiempo porque está implícito en la novela de King. La primera película tuvo como protagonistas a los losers como niños y eso fue con el propósito de crear un desarrollo de los personajes y el público respondió favorablemente pero en esta segunda cinta quería manifestar la conexión del pasado con el presente por lo que creamos esos flashbacks de la infancia. Esto resultó un verdadero desafío pues habría que adecuar los dos momentos en la historia", declara Muschietti durante una visita al set de rodaje de esta segunda película en la ciudad de Toronto, Canadá.

 

Andy y Barbara Muschietti en conjunto con ejecutivos del estudio, tomaron la inteligente resolución de presentar un reparto que mezclara actores populares con otros no tan reconocidos por el público para interpretar la versión de los losers 27 años después. Los realizadores ya habían trabajado con Jessica Chastain hace tiempo además de que su nombre era uno de los más populares en redes sociales y sitios de internet para caracterizar a la indómita Beverly Marsh. Se sumaron James McAvoy como Bill Denbrough y Bill Hader en el rol de Richie Tozier. "Curiosamente, algunos de ellos se conocían anteriormente. Jessica y James habían trabajado juntos recientemente y Bill también los conocía. Creo que también colaboraron en una película juntos. Esta historia va de cómo rememoramos ese momento de nuestras vidas tan especial de niños, en el tiempo donde la amistad lo significaba todo. Hicimos esta película en Toronto y tuvimos la oportunidad de estar unidos, lejos de nuestras familias, trabajando en un proyecto muy especial. Automáticamente creas lazos en una situación como esta", agrega Barbara Muschietti, hermana y productora de Andy.

 

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