Octubre 01, 2019

Rolando: Una exhibición de otro mundo

Kirk Hammett, guitarrista de Metallica, abre su colección para todo el público en el ROM de Toronto.

POR Benjamin Salcedo

Bajo el nombre de It’s Alive! Classic Horror and Sci-Fi Art se presenta una exhibición en el Royal Ontario Museum (ROM), el más importante de la ciudad de Toronto y de Canadá, donde este fetichista y fanático metalero nos muestra la colección de artísticos afiches de las películas de terror y ciencia ficción clásicas y algo más de memorabilia que ha logrado atesorar a lo largo de varias décadas.

 

Incluye materiales de más de 100 filmes del siglo pasado, desde los años veinte como The Cabinet of Dr. Caligari y Nosferatu hasta algunos más recientes de finales del siglo pasado.

 

Una sala completa del ROM fue destinada para ello, y ahí nos recibe una gigantesca pintura del mencionado guitarrista en una pose que recuerda a Vincent Price o al presentador de The Twilight Zone

 

Desde la temprana edad de cinco años, Kirk mostró su afición por este tipo de películas, comentó que su fanatismo inició con la película The Day of the Triffids (1963), cuyo póster obviamente está incluido en esta muestra. Como era lógico, en cuanto tuvo ingresos comenzó a comprar lo que a su paso fue encontrando. 

 

La colección está dividida temáticamente en nueve secciones: The Unnatural and Undead, Mad Science, Zombies Run!, Realms Beyond, Dark Fictions, The Eyes Have It, Laugh One Minute, Scream the Next y The Collector.

 

Muchas de las obras se realizaron con el método de impresión conocido como litografía, el cual fue extremadamente popular en los siglos XIX y XX, como lo muestra el increíble ejemplo de Metropolis (1927). 

 

La gran mayoría de estos pósters son muy difíciles de conseguir, por su antigüedad y sobre todo por su calidad y conservación. Muchos eran usados en los teatros o cines principalmente, algunos otros en el subterráneo o en la calle para promocionar las películas, una costumbre que pasó a la historia hace años. Casi todos estos fueron recuperados de coleccionistas, curiosos o por simple suerte, como el caso del póster de Frankenstein (1931), el cual fue encontrado por un empleado en 1970 en una cabina de proyección de un teatro de Long Island, que tenía mucho tiempo abandonada. Este póster, al igual que el de The Mummy (1932), son de los favoritos de Kirk. 

 

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