Abril 21, 2019

Resumen de 'Game of Thrones': Esta noche es del caballero

Sobrecargada con emoción, la última noche en Winterfell nos entrega lo mejor de la serie.

POR Sean T. Collins

cortesía Postmates

Brienne de Tarth vacila. Normalmente es una mujer de acción. Pero cuando se le ofrece la oportunidad de convertirse oficialmente en lo que realmente ha sido, un caballero, la guerrera simplemente se congela. Es como si estuviera esperando a que se accione la trampa, para una última broma cruel a sus expensas después de toda una vida de burlas.

 

Pero Jaime Lannister está decidido a hacer que el desliz de lengua de su ebrio hermano Tyrion, quien la llama "Ser Brienne", se haga realidad. Significa algo para él, también. Ha pasado toda una vida arrastrando su título de caballero por el lodo a pesar de su reputación de "León Dorado". Ahora puede otorgar el honor a alguien que realmente lo merece. Finalmente, ella se acerca a él, mientras sus camaradas son testigos de la ocasión. "Levántate, Brienne de Tarth", dice Jaime. "Un caballero de los Siete Reinos".

 

Tormund Giantsbane comienza los aplausos. Tyrion brinda por su nombre. Y tal vez por primera vez en la historia de Game of Thrones, la dama sonríe. Si tus ojos estaban secos al final de esa escena, asegúrate de que no sean también de color azul hielo. Porque puede que ya estés muerto.

 

Tomando su nombre de esta escena, el episodio de esta noche —“A Knight of the Seven Kingdoms”— es GoT en su punto más alto. En cierto modo, continúa con lo que comenzó en el estreno de temporada de la semana pasada, que tendía hacia el lado alegre y mostraba una calma antes de la tormenta. Sí, hay menos acción esta semana que la anterior, y tampoco hay niños zombie que griten y se quemen. Pero el escritor Bryan Cogman y el director David Nutter, ambos veteranos de la serie, profundizan en la basta gama de relaciones entre los personajes del programa, encuentran las cosas desgarradoras de cada uno y las muestran una y otra vez.

 

En términos de la trama, es una repetición bastante estricta del estreno: todos se reúnen en Winterfell para luchar contra Night King y su ejército. Sin embargo, hay algunas diferencias y desarrollos memorables. El lobo gigante de Jon Snow, Ghost, hace su tan esperado regreso en lugar de las escenas donde montan dragones. Bran Stark revela que el enemigo viene directamente a limpiar la memoria colectiva almacenada en su cerebro psíquico, pero no revela a la corte que Jaime intentó matarlo hace mucho tiempo. (Isaac Hempstead Wright está haciendo un trabajo verdaderamente escalofriante como el Cuervo de Tres Ojos debajo de toda esa pinta digna de un meme.) Daenerys descubre que su novio es en realidad Aegon VI Targaryen, rey legítimo y… su sobrino. Al final, los muertos y sus demoníacos gobernantes llegan en sus caballos pálidos.

 

Pero eso no es ni la mitad de la historia de este episodio que se desarrolla como un híbrido del capítulo de la semana pasada y "Blackwater", el episodio de la segunda temporada que se convirtió en un clásico instantáneo. Ese comenzó con largas y silenciosas escenas de camaradería fatalista entre personas que sabían que estaban a punto de marchar hacia una carnicería. Nadie aquí tiene más tiempo para perder. Las emociones son crudas y reales.

 

Una de esas emociones es la lujuria, que tal vez no sea tan sorpresiva dada la vibra que se siente por ser su (posible) última noche en la tierra. En el caso de Tormund y su crush con Brienne, se usa para provocar risas: en un intento equivocado de impresionarla, cuenta la historia de cómo ganó el nombre de "Giantsbane" al matar a un gigante cuando tenía 10 años… y cómo pasó los tres meses posteriores amamantándose del pecho de la esposa del titán muerto, quien pensó que era un bebé. Las miradas de desconcierto y disgusto en los rostros de todos los que escucharon puede ser algo que podría formar parte del repertorio de Dorothy Zbornak de The Golden Girls a las historias de Saint Olaf de Rose Nylund. 

 

Sin embargo, Arya y su crush Gendry no están bromeando cuando finalmente se reúnen. La loba solitaria de los Stark está decidida a no morir sin saber cómo es tener relaciones sexuales, así que recluta al bastardo de Robert Baratheon para mostrarle. En el proceso, ella se contrasta explícitamente con Melisandre, quien sedujo al herrero en un intento para obtener su sangre real para un hechizo. "No soy la Mujer Roja", dice Arya después de quitarse capa tras capa de ropa. "Quítate los malditos pantalones". Es una de las escenas de sexo más sexys que el programa ha visto desde el encuentro entre su hermano —mejor dicho, primo— Jon y su novia salvaje Ygritte en la gruta.

 

También constituye un poderoso paralelo con su hermana Sansa y Theon Greyjoy, quien regresa a Winterfell para luchar por las personas que una vez traicionó. Lady Stark pasa la mayor parte del episodio dando órdenes y tomando decisiones, como otorgarle a Jaime un indulto que Daenerys no puede anular sin parecer vengativa. Más tarde, ella se muestra cautelosa ante la oferta de amistad de la Reina Dragón antes de volver a enfriar las cosas exigiendo la independencia del Norte en caso de que se gane la guerra contra los muertos.

 

Pero cuando ve a Theon, ella corre hacia él, con lágrimas de alegría en sus ojos, y le da un gran abrazo. Ambos sobrevivieron a una horrible violencia a manos del mismo abusador, Ramsay Bolton. De entre todas las personas que aún viven en Westeros, sólo ellos pueden entender verdaderamente el logro que es seguir vivo y luchar por el bien común después de todo ese horror.

 

Es otro momento que te quita el aliento en un episodio lleno de ellos, como la charla entre Tyrion, Jaime, Brienne y muchos de los personajes más adorables del programa; la reunión de la Guardia de la Noche entre Jon, Sam y "Dolorous" Edd Tollett; y la unión de Davos Seaworth y Gilly para mantener a una pequeña niña destrozada por la guerra fuera de peligro. 

 

Pero ¿cuántos más de estos momentos nos quedan dada la amenaza en el horizonte? En un momento dado, Bran le dice a Jaime que evitó que lo mataran porque lo necesita para luchar contra los muertos. El "Matarreyes" le pregunta, medio en broma, qué planea hacer después. "¿Cómo sabes que hay un después?" Bran pregunta en respuesta. Es la pregunta de la hora y de nuestra era.

 

 

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