Junio 07, 2019

Reseña: 'She Is Coming' de Miley Cyrus

La cantante de Tennessee regresa al mundo del twerk en el primer EP de una trilogía que lanzará este año.

POR Sarah Grant

Justo cuando Miley parecía estar cuerda, está de regreso con un nuevo EP que seguramente irritará a todos los que esperaban que sus días de ser una bola de demolición estuvieran en el pasado. She Is Coming es un pequeño y desordenado EP que trata de limitar a su salvaje obra, que va desde molly hasta Mark Ronson, en tan sólo seis canciones. Habiendo dicho esto, no se puede negar que Cyrus sigue siendo un bicho raro de naturaleza pop. Sólo ella le diría a los tipos que acaban de ganar dos grammys y un óscar por "Shallow" que intenten hacer un ligero trap lleno de percusiones. Eso sólo es Miley siendo Miley. Y apenas está comenzando, dos EPs mas serán lanzados este año.

 

"Cattitude" es el regreso a la gloria, justo a tiempo para el día del orgullo. Cyrus cede las líneas más sucias a RuPaul, una de sus influencias musicales más grandes, quien interpola su canción de 2014 "Sissy that Walk" mientras Cyrus repite el "rump-a-pum-pum" de "Work It" de Missy Eliott en el fondo. Esta poderosa pareja felina eclipsa a las poco memorables colaboraciones con Ghostface Killah y Swae Lee.

 

El poder femenino cambia de velocidad con la lunática "Mother's Daughter" escrita en tonalidad menor, que contiene un coro ("Don't fuck with my freedom") que suena como un himno de resistencia multiusos que Cyrus canta con un fastidio desconcertante. En esa canción, también juega con nuestra respuesta pavloviana para reconocer "I've Got the Power" de Snap mientras canta "she's got the power", pero nunca llega nada parecido a esa descarga eléctrica que sientes cuando reconoces una melodía. Por el otro lado, en una canción sobre conservar la independencia, hay algo desafiante y formidable en que Cyrus no nos deje sentir satisfacción en su propia canción (jugando con nuestra libertad, por así decirlo) sólo para probar un punto.

 

Cyrus cierra con "The Most", una canción que escribió antes de casarse con su esposo Liam Hemsworth. Es una balada sobre la paradójica combinación de confusión y agradecimiento que viene de ser amado. "All that you are is all I ever need/I don’t know why you still believe in me", canta, conflictuada pero incrédula. La canción suena más como si fuera parte de Tunnel of Love más que de Bangerz, pero eso se debe a que ella nunca dejará de experimentar con los sonidos de otros. Ella no puede parar. Miley siempre será Miley.

 

 

 

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