Junio 14, 2019

'Madame X': el viaje extraño y salvaje de Madonna

El más reciente álbum de la reina del pop está lleno de movimientos audaces y otros más que desencadenan un sentimiento de preocupación.

POR Rob Sheffield

Los álbumes de Madonna de este siglo se dividen en dos categorías: los nada arriesgados y los que nos hicieron decir "¿en qué demonios está pensando?". Puedes sentirte tentado a asumir que los más raros son los mejores, pero nada es tan sencillo en el universo de Madonna. Confessions on a Dance Floor significó una ejecución totalmente segura de una idea obvia: ¿por qué no la mente más brillante de la música disco hace un maldito álbum de música disco? — pero el resultado también fue brillante. Mientras que el excéntrico American Life fue bastante flojo. Esa es sólo una de las muchas razones por las que Madonna sigue siendo la reina de todas las reinas del pop.

 

Sin embargo, Madame X es tan admirablemente extraño, que todo lo que puedes hacer es quedarte callado y escuchar. "Es un tipo de energía extraña", como ella canta en "God Control" — un raro momento donde lo que dice Madonna se queda corto. Ella se sumerge en un mar de estilos de pop latino, incluyendo un tema de reggaeton llamado "Bitch I'm Loca" que es sólo para los que gustan de su lado loco — también es su movimiento más arriesgado desde I'm Breathless. Cada pista en Madame X se desborda con experimentos que ninguna otra estrella del pop en la tierra tendría el descaro de probar.

 

Se unió a Maluma para el sencillo "Medellín", aprendiendo a bailar cha-cha-cha con su nuevo acento inestable. Resulta que hay mucho más de donde vino "Medellín", como una voz con vocoder que canta El Cascanueces en "Dark Ballet". O el momento en el que canta: "People think that I'm insane / The only gun is in my brain / Each new birth, it gives me hope / That's why I don't smoke that dope".

 

"Madame X" es el nombre que dice que Martha Graham le dio cuando tomaba clases de baile, y como ella explicó, "Madame X ha vuelto a sus raíces, ¿de acuerdo? A ella no le importa. Cero comentarios del tipo sabes-qué". Lo creó con Mike Dean (su colaborador en Rebel Heart de 2015) y Mirwais Ahmadzai, quien coprodujo Music (una de sus mejores producciones) y American Life

 

Lo más extraño de todo es que hay momentos realmente maravillosos y muy fieles al estilo de Madonna en todo Madame X. Especialmente "Crave", una canción de amor con guitarra acústica en la que hace a un lado el acento y se pierde en la emoción. "Come Alive" tiene ese estilo de girl group que tiene "Cherish", mientras que "Crazy" juega con el trip hop del Massive Attack de la vieja escuela. ("I bend my knees for you like a prayer" — ¿dónde hemos escuchado eso antes?). Pero, como es costumbre, ella esconde las mejores canciones de Madame X en lo más profundo. Para llegar a ellas, tienes que soportar desastres como "Killers Who Are Partying", donde reflexiona sobre la opresión política: "I'll be Islam if Islam is hated / I'll be Israel if they’re incarcerated".

 

Madonna tiene una larga historia con América Latina y su música, que se remonta mucho antes de "La Isla Bonita". Sus primeros éxitos surgieron de un contexto latino: su debut fue un disco de freestyle neoyorquino forjado en la pista de baile de Fun House. En Madame X, ella intenta utilizar lenguajes musicales que van más allá de lo que ha intentado antes. "Came from the Midwest / Then I went to the Far East", confiesa en medio del piano y las tablas de "Extreme Occident", la balada más conmovedora y vulnerable del LP. Es un momento revelador — siempre ha sido una viajera musical, una inquilina de estilo Bowie que recorre el mundo y abandona todos los lugares. (O, como dijo otro gran rockero de Detroit: ella es la pasajera). No es de extrañar que se las arregle para mostrar "una mezcla de lucidez y locura". Sus únicas raíces están en la pista de baile. Pero si tuviera alguna vergüenza de hacer que la gente sienta pena por ella, nunca habría llegado a Fun House, y mucho menos a dónde fue después de allí.

 

Hay algo gratificante en la forma en que la música de Madame X puede desencadenar ese sentimiento familiar de "preocuparse por Madonna". Enfrentémoslo, ¿no estamos orgullosos de nuestros ídolos del megapop de los años ochenta por seguir dispuestos a actuar de esta manera? Imagínese volver al pasado a los años ochenta y decir: "Algún día, Madonna cantará 'Bitch I'm loca' la misma semana en que Bruce Springsteen lance su álbum conceptual sobre caballos". Estas dos leyendas nunca nos decepcionan, de maneras muy diferentes. El tiempo dirá si Madame X tiene poder de permanencia o no. Pero si amas a Madonna por su falta de vergüenza, este disco es para ti… Perra, ella está loca.

 

 

 

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