Junio 07, 2019

Reseña: 'Africa Speaks' de Santana

Santana explora una nueva libertad musical junto a su guitarra medio siglo después de impresionar a los hippies de Woodstock.

POR Kory Grow

Santana comenzó su carrera hace medio siglo con un cover de "Jingo" del percusionista nigeriano Babatunde Olatunji y ahora, para su vigesimoquinto álbum, han creado una carta de amor a África. A pesar de que Africa Speaks suena indudablemente como un disco de Santana con los estallidos de guitarra de Carlos y las agudas exclamaciones en español de Buika, est explota desde el principio con ritmos africanos y una libertad única en cuanto a cómo el grupo toca las canciones.


A excepción de "Breaking Down the Door", una fiel reinterpretación de "Abatina" de Calypso Rose escrita por Manu Chao, la pegajosa "Batonga" y “Yo me lo merezco”, las canciones en Africa Speaks se desenvuelven más como piezas de jazz, encontrando su camino mientras avanzan. La canción que da nombre al disco, que empieza con Carlos hablando con su voz en lugar de su guitarra por una vez, dice: "Todo fue concebido aquí en África, la cuna de la civilización", y se expande lentamente, acelerando, añadiendo percusiones y subrayando la voz de Buika, como un nacimiento musical.


Y mientras que Buika está al frente de cada una de las canciones, la guitarra de Carlos Santana sigue siendo la voz más importante. En “Oye este mi canto”, la percusión acelera a la mitad de la canción y la guitarra de Santana explota con furia. “Paraísos quemados” es una demostración de guitarra de funk que permite a Carlos hacer que su instrumento se pavonee y llore antes de que siquiera comience. Y en “Luna hechicera”, envuelve lentamente sus melodías alrededor de las de Buika hasta la pausa instrumental en donde toca frases de llamada y respuesta antes de hacer que su guitarra susurre en el fondo cuando vuelve la voz de Buika. 50 años después de que “Soul Sacrifice” hiciera que las mandíbulas de los hippies de Woodstock cayeran, la forma de tocar guitarra de Carlos Santana sigue siendo una fuerza de la naturaleza.

 

Es esa cruda inspiración que hace irresistible a Africa Speaks. El grupo, según se informa, grabó alrededor de 49 canciones a lo largo de 10 días de sesiones con el productor Rick Rubin y eligieron 11 para incluir en Africa Speaks; el disco solamente contiene las canciones que los movieron emocionalmente en ese momento. Y es por esto por lo que Africa Speaks no es la clase de disco para escuchar con audífonos, debes escuchar cómo salta de unos altavoces como en una presentación en vivo, para apreciarlo en su totalidad. No hay canciones que pretendan ser éxitos creados para las listas de popularidad —no hay ningún "Smooth" ni un "Oye cómo va", aunque "Breaking Down the Door" está cerca— y eso es parte del encanto. Woodstock fue hace 50 años; esto es Santana ahora. El espíritu sigue siendo el mismo, aunque de alguna manera es aún más libre.

 

 

 

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