noviembre 18, 2020

P&R: Kirk Hammett

“Recuerdo que tocaba ‘Dazed and Confused’ cada día, tratando de aprenderme la versión de media hora. Era un diccionario de ‘riffs’”.

EXTRAÍDO DE RS70, SEPTIEMBRE 2008

Has estado trabajando en el nuevo álbum de Metallica [Death Magnetic] durante casi tres años, ¿cómo sabes qué riffs son buenos y cuáles hay que tirar a la basura?

Sé cuándo lo estoy haciendo bien y cuándo no. Siempre intento hacer el mejor solo posible. He grabado más de 100 solos para una sola canción en este álbum, y el solo dura únicamente 25 segundos [se ríe]. Pero cuando un solo funciona, se ve claramente; está ahí. O es “¡Wow!” o no es suficientemente bueno. Es blanco o negro.

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¿Cómo describirías tu papel en el sonido de dos guitarras de Metallica?

James [Hetfield] y yo siempre nos hemos complementado. Nunca hemos tenido peleas, como muchos de los grupos que tienen dos guitarristas. Su método es primario, rítmico y percusivo. El mío es más técnico y fluido. Escribo riffs y arreglo acordes con el objetivo de que encajen armónicamente. En muchos de los discos que hicimos en los años noventa estaba orquestando, buscando algo que encajara en cierta parte para hacerlo más excitante: una textura, un acorde, una pequeña frase. Nos hemos alejado de eso. Hemos vuelto a la guitarra de una sola voz de los años ochenta. El álbum en el que estamos trabajando muestra a Metallica como una unidad, una locomotora que llega para aplastarte.

¿Hay algún solo en los primeros discos que supusiera un paso adelante en tu forma de tocar?

Cuando los chicos escucharon los solos de “Creeping Death” y “Ride the Lightning” [ambos en Ride the Lightning, de 1984], les parecieron diferentes a lo que estábamos acostumbrados. Dave Mustaine [el guitarrista principal original] tocaba rápido todo el tiempo. Yo toco melódicamente. Y toco partes, diferentes secciones que hacen que el solo tenga el mayor gancho posible. Aunque siempre he sido un poco ostentoso. He de admitirlo.

¿Cómo escribiste el riff de “Enter Sandman” (en Metallica, de 1991)? Es de los que se reconocen instantáneamente, como “Smoke on the Water” y “Whole Lotta Love”. Un amigo tiene una tienda de guitarras y en la entrada un gran cartel dice “No toques ‘Enter Sandman’” [se ríe].

Soundgarden acababa de sacar “Louder than Love”, y yo estaba tratando de capturar su actitud hacia los riffs grandes y pesados. Eran las dos de la mañana. Puse la cinta a grabar y no pensé. Cuando Lars [Ulrich, el baterista] escuchó el riff, dijo: “Eso es muy bueno. Pero deberías repetir la primera parte cuatro veces”. Ese consejo le dio aún más gancho.

Tenías 15 años cuando comenzaste a tocar la guitarra. Parece algo tarde, considerando que creciste en una ciudad tan musical como San Francisco y que tu hermano mayor tenía muchos discos.

A finales de los años setenta, 15 años era pronto. Aprendí tocando sobre los discos cientos de veces. La primera que pude tocar decentemente fue “Purple Haze”. Recuerdo que tocaba “Dazed and Confused”, de The Song Remains the Same [de Led Zeppelin], cada día, tratando de aprenderme la versión de media hora. Era un diccionario de riffs. Pero en el momento en que escuché “Mother Mary”, de UFO [incluida en Force It, de 1975], mi actitud hacia la guitarra cambió. Su guitarrista, Michael Schenker, no tocaba solos basados en el blues, sino modos –escalas que sonaban casi clásicas– y rítmicamente se estaba saliendo. Hasta hoy, UFO es mi grupo favorito. El otro día le toqué “Doctor Doctor” [de Phenomenon, de 1974] a mi hijo de año y medio. Se volvió loco.

¿Dónde queda Hendrix en tu manera de tocar con Metallica?

No he querido que fuera muy obvio. Lo toqué en “For Whom the Bell Tolls” [en Ride the Lightning], en la demencial parte del final. Hendrix tenía un tono único cuando estaba a tope con los amplis Marshall, el fuzztone, el wah-wah y el Uni-Vibe [un pedal de phaser]. Cuando escuché el disco de Woodstock, dije: “Quiero que mi guitarra suene así”. Si usaba el fuzz, era porque tenía una intención, algo que decir; no sólo quería llenar los oídos del público con un montón de distorsión. Con Hendrix siempre había una finalidad.

¿Cómo describirías tu sonido, especialmente en los solos?

Me gusta tener un tono claro, cantante, que no sea distorsión total. Me gusta la distorsión cuando está dentro del tono. Y estoy enamorado del pedal de wah-wah. A veces pienso que me paso con el wah-wah, pero no me importa, porque me hace sentir genial. Trato de no usarlo a ritmo, sino barriendo con él, lentamente, a través del solo. Me gusta su impredecibilidad. Es difícil hacer un wah-wah igual dos veces, porque el pie siempre estará en una parte diferente del ritmo.

¿Te ves limitado en cuanto a lo que puedes expresar con la guitarra debido a la intensidad y furia del grupo?

Es importante no alejarse de eso. Pero en mi tiempo libre toco mucho jazz y blues. Escucho a Tal Farlow, Kenny Burrell, Elmore James y Buddy Guy. Uno de estos días haré un álbum en solitario muy completo, con diferentes estilos de guitarra. Alguna vez pensé: “¿Qué voy a tocar cuando tenga 70 años y esté sentado en el porche con una guitarra? ¿Tocaré ‘Seek and Destroy’?” [Risas]. Me encanta tocar los riffs de canciones de UFO durante media hora, pero después me acerco al ampli, cambio a un canal limpio y toco bossa nova o Robert Johnson.

¿Introducirás algo de eso en Metallica o no ocurrirá jamás?

Metallica: el nombre lo dice todo.

Escucha el álbum Death Magnetic, de Metallica:

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