El sexto álbum de una de las bandas más trascendentes está llegando a sus 45 años de vida. Physical Graffiti engloba a Led Zeppelin en un disco doble que funge como una vitrina a todo lo que Robert Plant, Jimmy Page, John Bonham y  John Paul Jones eran capaces de realizar en conjunto.

 

Música disruptiva en los años setenta

 

Antes de que Physical Graffiti se intergara a la discografía de Led Zeppelin, la escena musical en Inglaterra se vio sujeta a una brusca revolución estilística. El inicio de este cambio data 10 años antes de la entrega del álbum, cuando empezó la famosa “Invasión británica”. Fue esta etapa la que renovó la industria a nivel mundial y puso los cimientos para que el sexto disco de Led Zeppelin pudiera materializarse.

A inicios de los años sesenta, las bandas de rock & roll estadounidenses pasaron a un segundo plano y el foco se centró en agrupaciones inglesas. Las listas más influyentes llegaron a ser encabezadas por bandas como The Dave Clark Five, The Who y The Beatles. Estos últimos son considerados como los líderes principales de aquella revolución, que inició desde la entrega de su primer sencillo americano, “Please Please Me”, en 1963.

 

 

Inglaterra se apropió así del género y todo amante del rock debía incluir en su repertorio a grupos como Herman’s Hermits, The Searchers y The Kinks. Por media década, jóvenes y adultos escuchaban casi exclusivamente canciones sobre sexo, drogas psicodélicas y la imparable lucha política contra el statu quo. Sin embargo, algo empezó a cambiar de nuevo a inicios de los años setenta.

Los primeros años de esta década en el Reino Unido fueron caracterizados por la popularización de múltiples géneros musicales bastante disruptivos. Por ejemplo, ciertos géneros que ya existían para nichos específicos llegaron a la cultura mainstream, como el reggae, el punk rock y la música folk. Asimismo, los setenta marcó el ascenso del glam rock, representado por celebridades excéntricas y andróginas como David Bowie, Freddie Mercury y Elton John. 

Esta renovación estilística se puede ver como una reacción ante los problemas sociales más relevantes que percibían los artistas del momento. Una gran parte de la música británica de los setenta se consideraba “política”, ya que trataba graves temáticas sociales como el sexismo, la homosexualidad, la opresión de la juventud y el racismo.  

Muchos artistas también usaban su música como un medio para hablar de eventos relevantes en la historia del Reino Unido y del mundo. Por ejemplo, Paul McCartney lanzó “Give Ireland Back to the Irish”, tema alusivo a la masacre de Bogside, un mortífero evento que ocurrió durante el conflicto norirlandés en 1972. 

 

 

 

 

También se podían apreciar canciones de protesta que condenaban el apartheid sudafricano (“Biko” de Peter Gabriel), la monarquía inglesa (“God Save the Queen” de The Sex Pistols), la supremacía caucásica (“Ku Klux Klan” de Steel Pulse), la inquisición de las personas queer en el Reino Unido (“Sing If You’re Glad to Be Gay” de The Tom Robinson Band), entre otras problemáticas.

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De manera simultánea a la propagación de todas estas vertientes musicales, se dio el fenómeno que hoy en día se conoce como el rock progresivo. Éste fue un movimiento que priorizó sobre todo la experimentación lírica y compositiva: las letras eran más poéticas, los mensajes más filosóficos y reflexivos, los álbumes tendían a ser conceptuales y las canciones destacaban por su extensa duración. Entre las agrupaciones más populares del subgénero estaban Pink Floyd, King Crimson, Genesis. 

 

Led Zeppelin a la perfección

 

Musicalmente, el disco ofrece una gran variedad de estilos; desde los blues de “Custard Pie” y “In My Time of Dying”, la delicadeza de “Bron-Yr-Aur” y la magnificencia de “Kashmir”, Physical Graffiti es una auténtica demostración del repertorio de Led Zeppelin. Según Robert Plant, este LP marcó la carrera de Led Zeppelin. “Quisiera que fuéramos recordados más por “Kashmir” que por “Stairway To Heaven”. El cantante expresó su gusto por el tema: “Es tan correcta, no hay nada fuera de lugar, ninguna histeria en la voz, Led Zeppelin a la perfección”. 

 

 

"In My Time of Dying" es una canción atípica por su duración de 11 minutos. Jimmy Page la describe como algo “extremadamente complicado”. “Tiene muchos cambios y pausas que pueden durar diferentes tiempos a lo largo de la canción. Recordar en qué momento debe ocurrir cada cosa en este paisaje musical es realmente difícil. Esta fusión de los cuatro integrantes era algo fenomenal”, comentó Page en una entrevista. 

En 1975, la banda logró cubrir una amplia cantidad de estilos en un solo disco. El tiempo que pasaron en el estudio durante esos meses de grabación, fue uno de los periodos más productivos de Led Zeppelin, en cuanto a la cantidad de música que escribieron. Es por eso que para el sexto álbum, Led Zeppelin tuvo la oportunidad de hacer un disco doble. 

Para este LP, Led Zeppelin había alcanzado un punto de madurez importante como grupo y musicalmente. La inspiración de Led Zeppelin fue la banda misma; Jimmy Page lo describe como un intercambio de energía en el que todos los integrantes estaban conectados musicalmente y tenían química en su mayor expresión, aunado a que recientemente habían acabado una larga gira, es decir, se conjuntaron varios factores que propiciaron un ambiente de mucha productividad y creatividad para el grupo.

El grupo venía de una larga fase de giras, pero ya tenían fecha para regresar a grabar al estudio en Headley Grange. Los integrantes de la banda vivieron en la misma casa durante el proceso de grabación; soñaban, respiraban y vivían música. Page era muy metódico en cuanto al sonido de las canciones, por lo que le entusiasmó el hecho de regresar a Headley Grange. En total, la grabación del disco duró 15 meses.

 Estaba emocionado por intentar cosas nuevas, probar material que ya tenía preparado, entre otras ese material estaba una parte de lo que se convertiría en “Kashmir”.  “Eso era lo grandioso. Instintivamente sabía que cosas grandes estaban por suceder y así fue. El álbum no tiene nada de relleno, por más que sea nuestro material discográfico más largo”, mencionó Jimmy Page. 

 Jimmy Page nombró el álbum, Physical Graffiti, para ilustrar la energía física y escrita que invirtieron para producir las canciones. El disco alcanzó el rango de platino 16 veces y vendió ocho millones de copias en Estados Unidos. 

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La portada de Physical Graffiti fue tomada por el fotógrafo Elliott Erwitt y diseñada por Peter Corriston (quien también trabajó con The Rolling Stones como diseñador de las portadas de Some Girls y Emotional Rescue and Tattoo). Ésta es de edificio ubicado entre la calle 96 y la calle 98 en Mark’s Place, East Village en Nueva York.

El artista, Peter Corriston, trabajó con el diseñador Mike Doud, al momento de convencer al tour manager de Led Zeppelin, Peter Grant, de aceptar esta portada. Ésta fue influenciada por el arte del disco Compartments (1973), del artista alemán de funk rock, José Feliciano.

 

“Caminamos alrededor de la ciudad por unas cuantas semanas, buscando el edificio correcto”, comentó Peter Corriston a The New York Times: “Había creando un concepto basado en la vida, la gente que se vivía ahí e iban y venían. El álbum (vinilo) original incluía al edificio con las ventanas cortadas en la portada y varias mangas que podían se colocadas bajo la portada, llenando las ventanas con el nombre del álbum, información sobre las canciones o notas". 

Corriston buscaba un edificio simétrico con detalles interesantes, y que no fuera obstruido por ningún objeto. Necesitaba que tuviera la estructura ideal para encajar en la portada cuadrada del álbum. Aún habiendo encontrado este edificio, se tuvo que recortar el quinto piso del mismo para que cuadrara perfectamente, y realizar pequeñas modificaciones, como eliminar parte del balcón superior derecho para que la ventana quedara completamente descubierta. Este edificio fue también utilizado en el video de “Waiting for a Friend” de The Rolling Stones, donde Keith Richards y Mick Jagger fueron grabados.

 

 

El diseño original de Mike Doud para el álbum constaba de cuatro artes diferentes: dos impresiones sepia fueron hechas para el empaque exterior, éstas y los sobres interiores fueron coloreados a mano por Maurice Tarte, quien era el mejor retocador de arte en Londres. La portada del disco es una fotografía tomada de día con las letras que conforman el nombre del álbum en cada ventana, y la contraportada es otra fotografía tomada desde el mismo ángulo, de noche. La cuarta portada contaba con imágenes de celebridades y momentos importantes como: Lee Harvey Oswald, el asesino de John F. Kennedy; el astronauta Neil Armstrong; Elizabeth Taylor; la Reina Isabel I; y los comediantes Stan Laurel y Oliver Hardy. Doud buscaba cambiar la portada interior entre las fotografías y las letras en cada LP.  

Durante el desarrollo, Jimmy Page describió la portada como “el deleite de un mirón”, y más adelante sugirió el título para transmitir la cantidad de energía física y la escritura creativa que se utilizó para producir la producción discográfica.  

La elaborada portada retrasó el lanzamiento del álbum. Sin embargo, fue nominada a un premio Grammy al año siguiente (1976) dentro de la categoría Mejor diseño de embalaje.

“No podríamos usar ese edificio el día de hoy, porque ahora un gran árbol taparía la fotografía”, comentó Corriston a The New York Times. Actualmente, el edificio aún existe, y contiene una tienda de ropa de segunda mano en el primer piso, llamada Physical Graffiti. La realización de esta portada también está descrita en el libro del 50 aniversario de la banda, llamado Led Zeppelin by Led Zeppelin.  

 

Inspirado por blues, funk, jazz, folk, y sonidos ancestrales

Por supuesto, una obra tan compleja y expresiva como lo fue Physical Graffiti, tomó inspiración de una gran cantidad de proyectos igual de diversos e impactantes. Esta combinación de sonidos se ve reflejada en “Trampled Under Foot”, tema fuertemente inspirado en el funk, específicamente a lo hecho por Stevie Wonder en en clásico “Superstition” de 1972, así lo afirmó en su momento John Paul Jones. 

 

 

“In My Time of Dying”, la canción más larga de la banda que lleva al escucha a través de un viaje de blues/rock con una duración de 11 minutos con 6 segundos. Este icónico tema es en realidad una reinterpretación de un clásico americano de 1927 titulado “Jesus make up my dying bed” de la autoría del músico de blues y gospel Blind Willie Johnson. Robert Plant reestructuró la letra para esta versión y el resultado fue memorable. Otra versión muy famosa de este tema fue la hecha por el ganador del premio nobel de literatura Bob Dylan. 

“Down by the Seaside” es uno de los temas que también tomó mucha inspiración de un coloso contemporáneo. En 1969, Neil Young lanzó junto a Crazy Horse el disco Everybody Knows This Is Nowhere, uno de sus más aplaudidas producciones de donde se desprende el clásico del siglo XX “Down by the River”, el cual sirvió como maqueta para la creación de “Down by the Seaside”. Esta canción fue grabada desde 1971, incluso estuvo a punto de ser parte del cuarto álbum de la banda, sin embargo, terminó por ser el track número 9 de las 15 que conforman a Physical Graffiti

De la misma forma, "Bron-Yr-Aur", el tema más corto en la discografía del cuarteto con tan sólo 2 minutos y cinco segundos de duración encuentra sus raíces en el folk británico, así como otro gran éxito de la banda “Babe I’m Gonna Leave You”, específicamente de guitarristas como Bert Jansch y Davy Graham, grandes inspiraciones para Page. Para “Kashmir”, tema considerado por los miembros de Zeppelin como su obra maestra, el músico y productor se paseó por las calles de la India con una grabadora y así poder registrar los sonidos y melodías que rodean al subcontinente, además de agregar con el tiempo indicios de música celta, mientras que Plant escribió la majestuosa letra mientras conducía por el desierto de Marruecos. 

Blues, funk, jazz, folk, y sonidos ancestrales son algunos de los componentes principales que ayudaron a dar vida a uno de los discos más importantes en la historia de la música. 

 

Curiosidades

 

  • Originalmente, la producción era demasiado larga, por lo cual decidieron convertirla en un álbum doble, agregando temas inéditos que no lograron entrar en otros de sus LPs. Algunas de las canciones que se agregaron son “Boogie With Stu”, “Night Flight”, “Down by the Seaside” y “Houses of the Holy”; curiosamente, el último tema no aparece en el álbum del mismo nombre.  

 

  • El tema "Boogie With Stu" fue inspirado en la canción de 1959 “Ooh My Head”, de Ritchie Valens. Los integrantes de Led Zeppelin se enteraron de que la madre de Valens nunca recibió regalías por ninguno de los éxitos de su hijo Ritchie, así que decidieron acreditar en “Boogie With Stu”, con el fin de honrarla a ella y al tema que inspiró la canción.

 

  • Se pensaba que la Catedral de Winchester le ofreció el puesto de maestro de coro al tecladista y bajista John Paul Jones, y se rumoró que él consideró abandonar la agrupación para aceptarlo, sin embargo, Rolling Stone desmintió esto en una de sus publicaciones.

 

  • La gira promocional del disco duró dos meses y medio, y la agrupación consiguió agotar todas las entradas. A pesar del éxito, la gira estuvo llena de irregularidades debido a problemas de salud de los miembros de Led Zeppelin, y los malos comportamientos del público. Jimmy Page fracturó su dedo anular izquierdo, lo cual no le permitía tocar correctamente durante la primera parte del tour; después, Robert Plant cogió un resfriado, y justo cuando pudo recuperarse, el baterista “Bonzo” Bonham comenzó a sufrir de problemas estomacales. Por otro lado, los espectadores influyeron en algunos de los inconvenientes: en Boston, el concierto se canceló debido a que la policía reportó daños de $30 mil dólares (poco más de medio millón de pesos), causados por aquellas personas que llegaron temprano al show; en Seattle, no se le permitió la entrada a un número aproximado de 500 espectadores, gracias al hecho de que sus boletos eran falsos. Por otra parte, tres admiradores decidieron robar una guitarra Les Paul de $2,100 dólares (casi 40 mil pesos mexicanos) y obsequiarla a Jimmy Page… no pasó mucho tiempo antes de que la policía los detuviera. Respecto a los deslices de parte del público, Page dijo “lo último que quiero ser, es decente”.  

 

45 años después

 

Hoy en día existen diferentes puntos de vista sobre este álbum. Sin embargo, la mayoría de ellos aplaude a Physical Graffiti por ser el LP dónde Page, Plant, Bonham y Jones hicieron a un lado a los éxitos para mostrar cuáles eran sus inquietudes musicales. Probablemente este álbum no cuente con “Black Dog”, “Rock And Roll” o “Heartbreaker”, pero sí contaba con una complejidad sonora que permite escuchar la experimentación de Page, Plant, Bonham y Jones ante diferentes géneros. 

Para Jimmy Page y compañía este fue el disco que mostraba la total experimentación y libertad sobre su música. "Todos sabíamos que era una obra monumental, solo por los diversos caminos que habíamos recorrido para llegar a esto", mencionó Page a Rolling Stone en 2015.  

Con cinco discos en su carrera Led Zeppelin ya no tenía que demostrar nada. Así que decidieron salir de lo habitual y crear algo totalmente diferente, un álbum que les permitiera expresar su amor por la música. “La madre de todos los discos dobles”, fue como describió Page a Physical Graffiti, ya que para él, este es el LP más importante de la agrupación.

Actualmente Physical Graffiti es recordado como una producción discográfica que mostraba el interés de Jimmy Page, Robert Plant, John Bonham y John Paul Jones de alejarse de lo convencional y hacer un LP que plasmara la intelectualidad musical de cada uno de sus miembros, mientras experimentaban con diferentes instrumentos, ritmos, afinaciones y géneros musicales .

Algunos de los seguidores de Led Zeppelin consideran a este material como el más importante de la banda, puesto que la diversidad de sonidos hacían de Physical Graffiti un disco complejo que mostraba diferentes caras y facetas –algunas nunca antes oídas– de Led Zeppelin. Otros miran al LP como un acto de valentía, ya que la a banda arriesgó su fama y legado con un disco variado que se alejaba de su sonido base.

Con 15 canciones logró pasar a la historia como uno de los mejores discos de rock de todos los tiempos. Y aunque algunas de sus canciones fueron rescatadas de producciones pasadas, no existen rellenos, ni canciones sin sentido. En Physical Graffiti escuchamos a cuatro amigos alcanzando la perpetuidad de su música, mientras buscaban la innovación con el hard rock, rock & roll, blues, música acústica e instrumental.