Agosto 02, 2019

Peligro de incendio

Durante 25 años de fricción y transgresiones, Rammstein trabajó para ser la banda más provocadora del mundo. ¿Podrá seguir llevando sus ideas al extremo en esta era?

POR Joachim Hentschel

cortesía de Universal Music

No te conviene acercarte demasiado a Rammstein durante sus shows, salvo que te quieras quemar. No es una metáfora: literalmente vas a salir con ampollas y quemaduras de tercer grado. Si estás demasiado cerca del escenario, podrás ser víctima del lanzallamas que el cantante Till Lindemann apunta contra el tecladista Flake Lorenz durante "Mein Teil". Y si logras esquivar la lluvia de chispas, igual podrás ser alcanzado por los chorros de fuego que salen de las alas de acero de la espalda de Lindemann mientras canta "Engel". No por nada en 2011, durante los shows de la gira Made in Germany, la banda repartía calcomanías que decían: "Yo sobreviví a la primera fila de Rammstein".

 

¿Qué significado tiene el fuego en la obra del grupo? Bueno, eso no queda demasiado claro. La verdad es que Rammstein –actualmente la banda más exitosa y discutida de Alemania– no suele hablar del fuego en sus canciones. Su intención es más bien aludir al peligro previo al incendio, una diferencia semántica pequeña pero importante. En general, ellos le cantan al momento en el cual todavía es posible evitar la desgracia.

 

Es un miércoles soleado de la primavera europea de 2019 y estamos con los seis integrantes de Rammstein en un estudio de fotografía en el barrio de Tiergarten, en Berlín. El motivo del encuentro es hablar de su más reciente álbum, el séptimo de su carrera después de casi una década de pausa discográfica. En las puertas del estudio hay un cartel que dice "Fotoshooting Lunik". Tenemos que usar un nombre falso para que los servicios de mensajería sepan dónde hay que tocar el timbre y así evitar a los instagrammers desquiciados.

 

Es una ocasión rara: Rammstein no habla casi nunca con la prensa. Aparte de los discos y los conciertos, la banda actualmente se comunica con su público más que nada a través de videos making of. Según Flake, que ahora se sirve algo para desayunar en el bufet del estudio, las ruedas de prensa, durante las cuales contestaban las mismas preguntas una y otra vez, terminaron por agotarlos. Es una pena porque, cuando no se pueden escapar, como ahora, los músicos de Rammstein son capaces de explicar muy claramente la filosofía del grupo.

 

El primero en hacerlo es Paul Landers, el guitarrista de actitud alegre que fundó Feeling B –un antecedente de Rammstein– cuando era un adolescente en Alemania Oriental. Ahora tiene 54 años y es el segundo músico más viejo de la banda después de Lindemann. De fondo suenan canciones de rock & roll de Little Richard y Jerry Lee Lewis. Landers se sirvió una montaña de carne picada del catering y la acompaña con knäckebrot (rebanadas de pan crujiente sueco), su pequeña adicción. En el último tiempo logró bajar su consumo diario a un paquete por día de una variedad especialmente crujiente que importa de Suecia. "¡Me tatuaría un knäckebrot en la espalda!", dice mientras corta en pedacitos una rebanada. 

 

pressreader MAGZTER