mayo 25, 2020

‘Notes on a Conditional Form’ de The 1975 es una merodeante busqueda de significado

A pesar de ser demasiado largo, lo último de la “voz de una generación” del rock de Reino Unido tiene momentos de relevante destreza.

Aprender a disfrutar a The 1975 siempre ha requerido una cierta separación de desconfianza. Si puedes creer que un cuarteto bonito como boy band de synth-pop de Manchester con un vocalista con cabello de poodle que puede crear himnos con matices de voz de una generación, escondidos dentro de capas sobre capas de ironía y grandiosidad, entonces considérate un fan. Matty Healy, el líder del grupo y compositor principal, puede ser la estrella rock principal de la Generación Y: un hombre de 31 años que está tan disgustado como cautivado por la fama, un exdrogadicto que aún le escribe canciones de amor a la heroína, un músico más cómodo con su laptop que con su guitarra, un intérprete que es tan probable que se presente en el escenario vistiendo una enorme parka y una falda de túl, como con pantalones skinny y sin playera.

Notes on a Conditional Form, el nuevo lanzamiento de 22 tracks, significa la Parte Dos en su eterno/en curso/retrasado proyecto Music for Cars, y una secuela a su LP de 2018, A Brief Inquiry Into Online Relationships. Ese álbum, producido por Healy y el baterista George Daniel, fue su trabajo más breve hasta ahora; a pesar de que sus influencias eran de amplio rango, desde Brit pop hasta rap de Soundcloud, sus temas con destreza tejían entre sí las abrumadoras turbulencias políticas de nuestra era y las ansiedades sentidas por la juventud políticamente consciente. Un tema en particular, el agitado y poéticamente relleno “Love It If We Made It”, a menudo ha sido llamado el “We Didn’t Start The Fire” de esta generación. Pero lo que hizo tan único a la visión del “himno arrancado directo desde los titulares” de Healy fue que capturaba un sentimiento sincero y muy online del temor de la década del 2010 — una mezcla de pánico y desdén familiar a quién sea que ha navegado a través de Twitter después de una conferencia de prensa de Trump.

Este álbum toma un enfoque diferente y más merodeante comparado con Brief Inquiry, y esa podría ser su más grande debilidad: Notes on a Conditional Form es simplemente, demasiado largo. The 1975 siempre ha caminado una delgada línea entre homenaje significativo y estafa descarada cuando se trata de sus influencias sónicas, ya sea Joy Division, David Bowie, The Blue Nile, o Lil Uzi Vert. Aquí, toman más inspiración del legendario productor británico de dubstep Burial, y algunos de los resultados son maravillosos, como en el conducido por el piano “I Think There’s Something You Should Know”, deslizándose a traves del centro del disco como un monorriel. Pero en media docena de temas instrumentales esparcidos a través del álbum, sin las letras de Healy, estos experimentos fracasan; les falta mucho del ADN de The 1975. Cuando Healy sí entra, sus letras evitan dar cátedras o confesiones de diarista, a favor de algo más más impresionista, y no siempre funciona. Interpreta un personaje, a veces múltiples, a lo ancho de una canción, pero es difícil entender a lo qué va. Ese es el caso con “The Birthday Party”, donde arroja una bizarra, torpe referencia a la controversial banda emo Pinegrove antes de embarcar en una opaca conversación con una chica llamada Mel, la cual toma la mitad de la canción y no va hacia ningún lado. Y, seguro, ese podría ser el punto, pero ¿realmente necesitábamos un tema de cinco minutos para recordarnos que las charlas triviales en fiestas pueden ser aburridas?

Aún así, donde Notes funciona, The 1975 prueban a sí mismos ser artesanos sorprendentemente eficientes, incluso cuando suenan ridículos. Dirigiéndose desde el abridor del álbum de Greta Thunberg a la fiesta de gritos al estilo de Nine Inch Nails “People”, es un movimiento brillante de su parte, mientras Healy sigue el elocuente discurso de la activista del cambio climático con su propio, igual de urgente, manifiesto: “The economy’s a goner/Republic’s a banana/Ignore it if you wanna/Fuck it, I’m just gonna/Get girls, food, gear/I don’t like going outside/So bring me everything here.” La melodía folk de sátira religiosa “Jesus Christ 2005 God Bless America” sería vergonzosa si no fuera por la invitada de la canción Phoebe Bridgers, quien —en una brillante y calmada voz— afirma que solía masturbarse furiosamente pensando en una vecina que le gustaba. Una vez, Healy cantó acerca de que la sinceridad da miedo, pero el álbum cierra con la canción más sincera de todas de The 1975, “Guys”, una oda a la amistad del propio cuarteto. “El momento en que comenzamos una banda fue la mejor cosa que ha pasado”, Healy canta a sus compañeros de banda de 18 años. “Y desaría poder hacerlo otra vez”. Afortunadamente, él no tiene que imaginarse esa reinvención — el camaleónico sonido y las mutables calientes opiniones de la banda son lo que, al final, mantienen a los escuchas regresando por más.

En este articulo: The 1975
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