Junio 25, 2018

No votar: la gran tentación

Yo te entiendo, a veces parece que no hay por quién votar.

POR Jovel Álvarez

Ayer por la noche, mientras Luis Miguel acaparaba nuevamente el trending topic como soberano indiscutible, un mensaje apareció en mi pantalla y me dejó pensando: “El próximo domingo a esta hora sabremos quién es el nuevo presidente y qué pasó con Marcela (la mamá del cantante)”. Entonces me pregunté: “¿Dónde estará la mente de los jóvenes este domingo?”. Las respuestas son variadas, pero indistintamente de lo que cada uno responda, el deber de todos es solamente uno: votar. Parte importante de la historia que tendremos que contar sobre el 1 de julio de 2018 será relativa a la enorme importancia del voto joven en la elección del nuevo mandatario. Vamos a los números: del padrón electoral de casi 90 millones de personas, 15 millones son nuevos votantes (entre 18 y 23 años). Estos nuevos votantes nacieron durante el último gobierno del régimen absoluto del PRI o durante la alternancia del PAN. Los votantes millenials son 40 millones, casi la mitad del padrón. Según estudios, en este segmento poblacional la intención de participar es alta -ronda el 73%-, pero el restante 27% preferirá quedarse en su casa en actividades no relacionadas a la democracia del país. Después de los gobiernos que ha tenido esta nación, siendo testigos de las mayores injusticias y violaciones a los Derechos Humanos y manipulación mediática, ¿no se merece México nuestro tiempo una vez cada seis años? Coincido: por momentos parece no haber por quién votar. No obstante, caer en el engaño de que la abstención es una forma de protesta es favorecer a quienes están rezando por una baja participación, para así imponerse y que no haya posibilidad de reclamos. Porque así es el juego de la democracia: si no votas, después no te quejes. No es fácil, lo sé. Pero no me perdonaría despertar el lunes sin haber hecho todo lo posible por cambiar a aquellos que han secuestrado mi país con la corrupción.  

pressreader MAGZTER