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Enero 30, 2019

El último concierto de The Beatles

Ken Mansfield, exgerente de Apple Corps en Estados Unidos, recuerda cómo fue la última vez que el cuarteto de Liverpool se reunió para tocar.

POR Kory Grow

Express/Getty Images

 

"Era otro día en la oficina", dice Ken Mansfield, recordando el improvisado concierto en la azotea de The Beatles en enero de 1969. No hay ni un toque de sarcasmo en su voz. Hace 50 años, el grupo organizó el concierto en lo alto de la oficina de Apple Records ubicada en la calle 3 de Savile Row, con la intención de filmar el final de lo que se convertiría en su película Let It Be. Era uno de los puntos de la lista de cosas por hacer. Mansfield, quien nació en Idaho, era el gerente de la disquera en Estados Unidos en ese entonces. "Algunas de las personas en la oficina de Apple ni siquiera trataron de subir, porque era sólo un día más". Exhortado por el roadie de la banda Mal Evans, Mansfield fue a ver la presentación histórica, el último concierto en vivo de The Beatles. "Creo que a Mal sólo le gustaba cuidarme, así que se aseguró de que estuviera allá arriba", dice. Cuando se enteró del concierto, Mansfield salió corriendo y compró un impermeable blanco porque estaban a cuatro grados afuera. Se acurrucó en un banco con Yoko Ono, Maureen Starkey (la entonces esposa de Ringo) y Chris O'Dell (empleado de Apple) para ver al cuarteto interpretar nueve canciones, incluidas varias tomas de "Get Back". "George me hizo encender algunos cigarrillos para tocar la punta con las yemas de sus dedos para que pudiera sentir la cuerdas", recuerda Mansfield. "Y sé que John realmente se estaba quejando por el frío y por cómo no podía sentir sus manos". A finales del año pasado, Mansfield publicó un libro sobre la experiencia, The Roof, que narra cómo un trabajo en la oficina de Capitol Records en Los Ángeles lo llevó a cruzar el océano y llegar a esa azotea en Apple Corps. En el camino, también explica cómo llegó a conocer a los miembros de la banda y ofrece una visión de cómo era la vida trabajando para el grupo más famoso del mundo. The Roof contiene sus recuerdos personales junto con las contribuciones de los eruditos de The Beatles e información que encontró al investigar sobre ese día monumental. "Sucedió que estaba trabajando en las oficinas esa semana", dice. "Y Mal, por casualidad, me dijo: 'Oye, Ken. Vamos a subir en 15 minutos'. Le dije: '¿A qué te refieres?'. Él dijo: 'Subiremos a la azote, así que ven'". El resto, dice, es historia.

 

¿Qué viene a tu mente primero cuando miras hacia atrás y piensas en el concierto en la azotea?

Había muchas riñas en The Beatles en ese momento. Subí al camerino —las oficinas que estaban usando justo antes del concierto— y parecía que estaban nerviosos, como una joven banda preparándose para una audición. Pensé que tal vez era porque no habían tocado en mucho tiempo y había mucha tensión. Más tarde descubrí que cuando entré, no es que estuvieran nerviosos; simplemente había mucha tensión entre ellos. Estaban decidiendo si debían subir. Alguien me dijo más tarde que incluso cuando llegaron a la puerta para salir al techo, todavía estaban decidiéndolo y que John dijo: "Oh, vamos. Hagámoslo. Necesitamos las imágenes". Así que salieron y empezaron a tocar. Estaba a una distancia de cuatro a seis pies de la banda, por lo que prácticamente estaba mirando sus caras. Cuando empezaron a tocar,  y esto es algo que nunca olvidaré, hubo un momento en el que Paul miró a John o John miró a Paul y hubo una mirada de reconocimiento. Es como si estuvieran diciendo, "¿Sabes qué? No importa lo que esté pasando, esto somos nosotros. Esto es lo que somos. Esto es lo que siempre hemos sido. Las cosas no están bien ahora mismo, pero somos lo que somos, una buena banda de rock & roll". Escribí en mi libro que creo que subieron a la azotea sin una prueba de sonido pero se fueron con un cambio de alma.

 

  Dijiste que estabas a cuatro o seis pies de ellos. ¿Cuántas personas estaban tan cerca como tú?

Había sólo cuatro de nosotros allí, que eran lo que llamaríamos una audiencia: Yoko y yo, Maureen y Chris. De lo contrario, eran los cuatro Beatles y Billy [Preston], y luego estaban Michael Lindsay-Hogg, el director, y un par de chicos de sonido y de video. El área era bastante pequeña. Construyeron tablones como de 12 pies de ancho y 15 pies de largo. Así que tal vez éramos 11 o 12 de nosotros allí y luego alrededor de los bordes, tal vez había ocho personas más, así que probablemente había cerca de 20 personas en el techo en ese momento.

 

 

 

Dices que fue sólo un día normal en la oficina. Cuando Mal te pidió que subieras a la azotea, ¿te pareció un evento significativo?

Bueno, me pareció así desde el punto de vista de que iba a ser la primera vez que tocaran juntos de nuevo. Pero fue hecho con un propósito, la película. Así que tal vez sólo por eso, realmente no pensé que fuera para tanto. Pero cuando tocaban, comencé a tener una sensación: "Espera un minuto, algo está pasando aquí". No podía decir qué. Fue la sensación más extraña. No fue como, "Oh, vaya, esta es la última vez que The Beatles van a tocar juntos" o "Oh, Dios, se van a separar después de esto y Apple va a cambiar". Simplemente sentía algo. Al día siguiente, me subí a un avión y regresé a Los Ángeles, y Chris y yo no hablamos de eso durante unos 20 años. Pero cuando lo hicimos, sí fue significativo.

 

¿Cómo era el ambiente en la azotea? Con todo el equipo allí, me imagino que fue muy profesional, pero se puede escuchar un pequeño aplauso por aquí y por allá.

Bueno, los chicos de sonido y video fueron totalmente profesionales al cien por cien. Ellos estaban haciendo su trabajo. No tuvieron tiempo para jugar.

 

Desde su perspectiva, ¿cómo encajó Billy Preston con la banda?

Billy era realmente especial para la banda en ese momento. Creo que George fue muy sabio al traerlo, porque Billy fue un efecto calmante. Todos eran realmente grandes fanáticos de Billy y lo amaban. Fue realmente importante para todo el asunto. Cuando estaban en el estudio, tocaban algo y Billy me miraba con sus ojos tan grandes como platos y decía: "Wow, ¿oíste eso?" Y se dirigían a Billy y decían: "Oye , ¿por qué no haces esto aquí? "y Billy decía: "Wow, eso es genial".

 

Hablemos de las canciones. El concierto fue aproximadamente tres meses después de que saliera The White Album. ¿Habías escuchado las melodías antes? ¿Qué pensabas de ellas?

Sólo conocía lo que había escuchado en el estudio y no recuerdo cuáles, porque estaban trabajando en varias cosas. Pero no, eran todas nuevas para mí.

 

¿Recuerdas qué pensaste al escuchar estas canciones en vivo por primera vez?

Sí, hubo algunas que realmente me gustaron, "Don't Let Me Down" y "Get Back". Estaba un poco desorientado porque The White Album no sentía como los otros álbumes. Sentí que no tenía un concepto y más tarde me di cuenta: "Espera, ese era su concepto, hacer algo diferente". Let It Be fue como una continuación de eso. Luego dieron vuelta e hicieron Abbey Road, que era realmente lo que eran The Beatles para mí, más como las grabaciones anteriores. Lo único que diré es que cuando escuché lo que Phil Spector hizo con "Let It Be", dije "ugh". Luego, cuando hicieron Let It Be… Naked, casi volví a sentir escalofríos porque era como: "Eso es lo que había escuchado". Creo que Paul quería hacerlo como en Let It Be… Naked desde el principio. Siempre quiso que la gente viera la banda así.

 

Las otras canciones que tocaron en la azote fueron "I've Got a Feeling", "One after 909" y "Dig a Pony".

Me gustaba "I've Got a Feeling". No lo sé. Algunas canciones te gustan más que otras. Es casi una blasfemia que no te gusten las canciones de The Beatles. No me harás una jugada con eso. Me gustan todas. 

 

¿Cuándo te diste cuenta de que una multitud se había reunido abajo?

No tenía idea. No podíamos ver nada, a menos que miraras por el borde. Por supuesto, los que estaban en la calle tampoco podían vernos desde allí. Lo que sí noté fue cómo la gente comenzó a reunirse en los edificios, y prácticamente estaban colgando de las ventanas y en las repisas. Eso fue bastante interesante. Uno de los muchachos que trabajaba en Apple dijo que no sabía que iba a haber un concierto en la azotea ese día, y llegó justo a esa hora. Dijo que dio vuelta en Savile Row y escuchó el sonido que llenaba la calle. Vio a todas estas personas y el tráfico se estaba deteniendo. Algunas personas estaban hipnotizadas y otras estaban locas. Los empresarios estaban realmente enojados porque eran un grupo de banqueros y sastres de lujo y realmente no lo entendieron. Era solo un montón de emociones mezcladas.

 

Un policía se acercó e intentó detener el concierto. ¿Qué recuerdas de eso?

Eso fue demasiado exagerado. Mal había cerrado la puerta con llave antes de que comenzaran y, por supuesto, después de un tiempo hubo tantas quejas que Mal los dejó entrar. Si miras las fotos ahora, notarás que sólo había un par de muchachos y puedes ver a Mal y al policía que están juntos viendo el espectáculo. Pienso que Mal sólo los engañó. No recuerdo que haya habido ningún tipo de drama. Cuando todo terminó, todos siguieron su camino.

 

He leído que Mal desenchufó la guitarra de John, pero John la enchufó antes de "Get Back".

Sí. Tal vez fue porque el policía le dijo a Mal que lo desconectara, pero no fue muy dramático. Eso es seguro.

 

En la última versión de "Get Back", Paul bromea y dice "has estado tocando en las azoteas de nuevo, y sabes que a tu mamá no le gusta. Ella va a hacer que te arresten".

Sí, eso solo demuestra que tan casual era todo y cuanto se estaban divirtiendo.

 

¿Qué pensaste de la película Let It Be cuando la viste finalmente?

Para mí, se sintió un poco oscura. Soy una de esas personas a las que les gusta que las cosas sean felices. No era tan malo todo el tiempo. Realmente estaban pasando muchas cosas grandes y mucha felicidad. Así que me gustaría ver otra edición de eso.

 

¿Te mantuviste en contacto con The Beatles después de que se separaron y Apple se disolvió?

Sí. George terminó el álbum de Bangladesh en Los Ángeles, y estuve con él durante ese tiempo en el estudio. Su esposa y mi esposa eran amigas, así que íbamos a comprar jeans juntos y cosas así. Pero a Paul sólo lo vi una vez más, en los Grammy. Y una vez estuve en la casa de Ringo y John llegó. Así que vi a todos a lo largo de los años. Representé a Ringo en los años noventa para su álbum Time Takes Time. Así que nuestra relación siguió y siguió.

 

Debe ser diferente para ti verlos tocar solos en vivo, después de verlos juntos varias veces en los años sesenta.

Lo que es divertido son los conciertos de Ringo, porque él es lo suficientemente inteligente como para traer a todos estos tipos de grandes bandas para que todos se presenten. Es muy emocionante y le quita la presión. Una vez me dijo: "La primera vez que me convertí en un acto en solitario, salí al escenario y me sorprendió la sensación. Eso es porque siempre estuve detrás de los muchachos y la batería". Pero él dijo: "Cuando estaba en el frente, no tenía nada de ese filtro entre la audiencia y yo", y dijo que era muy abrumador. "Sentí que podía caer hacia adelante y que las vibraciones que regresaban me sostendrían y evitarían que me cayera encima de la audiencia". Fue toda una experiencia para él.  

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