Por: Julián Afanador & Sofía Salazar Martínez

Una construcción decorada con grafitis, pintura fosforescente y letreros neón iluminó al barrio Tacuba el pasado viernes 28 de febrero. La razón, el primer concierto de Major Lazer de su gira Soundsystem City Takeover en la Ciudad de México.

De tres eventos anunciados por el grupo, los boletos de este concierto salieron a la venta con dos días de antelación. Las personas que pudieron adquirir una entrada tuvieron que solicitarla a través de la página web de la agrupación, por lo que no todos lograron conseguirla.

El mismo fin de semana se dio la versión mexicana del Electric Daisy Carnival. Aunque Major Lazer no fue uno de los actos incluidos, Diplo se presentó en el festival durante su segundo día.

 

 

A pesar de la limitada cantidad de boletos, el aforo estaba lleno. Antes de que abrieran las puertas del lugar a las 09:30 pm, la fila de espera ya cubría dos calles completas. Por hora y media, la audiencia bailó en espera de que iniciara el espectáculo principal.

A las 11:30 pm, se iluminó el escenario con luces rojas y se proyectaron visuales psicodélicas detrás de la tornamesa. Segundos después, Diplo subió a la tarima. Acto seguido, se le unió Ape Drums, el DJ estadounidense que reemplazó a Jillionare tras su salida de Major Lazer en junio del año pasado.

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Los dos empezaron a tocar y a bailar en el escenario, saludando a la audiencia. Después, en cuestión de minutos, subió el único integrante del grupo que faltaba. El productor jamaicano conocido como Walshy Fire entró ondeando animosamente una bandera de México, agitándola al son de la música.

El setlist incluyó temas característicos de la agrupación que dieron energía al público durante la hora y media que duró su presentación. De las más aclamadas por los espectadores estaban: “Cold Water” con Justin Bieber y MØ; “Watch Out For This (Bumaye)” con Busy Signal, The Flexicans y FS Green; y “Light It Up” con Nyla.

 

 

Asimismo, tocaron algunas de sus canciones más nuevas. Primero sonó “Rave de Favela” con Anitta y MC Lan, seguida eventualmente por su colaboración con J Balvin y El Alfa titulada “Qué calor”. Sin embargo, ninguna canción fue cantada por los espectadores con mayor intensidad que el tema con MØ y DJ Snake, “Lean On”.

Pop, rap, cumbia, salsa y reggaetón, los DJs mezclaron sonidos y culturas que unieron al unísono las voces de todos los asistentes. Versionaron canciones como “Dance Monkey” de Tones and I, “Sicko Mode” de Travis Scott, “La chona” de los Tucanes de Tijuana y “Heads Will Roll” de Yeah Yeah Yeahs.

Diplo, Walshy Fire y Ape Drums ofrecieron su característico humor en el escenario, conviviendo con el público y dinamizando la presentación. En varias ocasiones Diplo se colgó de las columnas de la Ex Fábrica de Harina. Ape Drums también se dejó llevar y se quitó la camisa, agitándola frenéticamente en los coros.

 

 

Walshy Fire, por su parte, se subió en un punto a un camión decorativo ubicado al lado derecho del escenario para animar a los admiradores. “Necesito que todos se acerquen. Voy a saltar. ¡Uno, dos, tres!” anunció el artista pasados unos minutos, antes de dar la espalda al público y lanzarse sobre el mismo.

Nuestra bandera apareció repetidamente en el escenario y sobre la gente. Un público acalorado fue compensado con botellas de agua repartidas específicamente para, al saltar, mojar al resto del público con éstas. Canción tras canción, los artistas se adueñaron del espacio con luces de colores, una actitud despreocupada y el clásico sombrero de vaquero de Diplo.