Abril 01, 2019

La verdad adolescente de Billie Eilish

Cómo la cantante de 17 años sin filtro y con visiones oscuras se convirtió en la nueva conciencia del pop.

POR Jonah Weiner

Jessica Lehrman para Rolling Stone

En diciembre del año pasado, Billie Eilish celebró su cumpleaños número 17 en una pista de patinaje en Los Ángeles, y un día después regresó a trabajar, lo que significaba ponerse en cuclillas en "un hotel extraño" para grabar el video para su sencillo, "Bury a Friend". "Olía a orina y caballos", dice ella sobre el hotel, "pero dimos en el clavo". Con un cabello azul que ahora está teñido de gris, Eilish se sienta en el patio trasero del bungaló al que llama su hogar desde que nació. Ella escribió esa canción, dice, "desde la perspectiva del monstruo debajo de tu cama. Cualquier cosa podría ser el monstruo, podría ser alguien a quien amas tanto que se está apoderando de tu vida. Creo que el amor y el terror y el odio son lo mismo".

 

Este es el tipo de observación que Eilish dice de forma casual en el curso de la conversación: su voz dulce y somnolienta y su gusto por poner melodías pegajosas sobre ritmos acústicos y electrónicos contrastan con un cerebro lleno de visiones oscuras. Incluso ha hecho una serie de videos espeluznantes, logrando cientos de millones de vistas, en donde lágrimas negras brotan de sus ojos y arañas se meten en su boca. Para "Bury a Friend", cuenta: "Tuve esta idea donde estoy desnuda. Como un secuestro, y personas que me ponen jeringas en los brazos y en el cuello. Ese es uno de los mayores temores de las personas —las agujas— y eso es lo que he estado haciendo: concentrarme en los temores de las personas". Fue un rodaje largo, exigente físicamente hasta el punto de lastimarla. "Había muchas manos agarrándome, asfixiándome y jalando mi cabello", dice. "Y me encantó. Disfruto que me molesten y lastimen y sacudan. Se siente bien por alguna razón".

 

El padre de Eilish nos trae agua; el perro de la familia, una mezcla de pitbull llamado Pepper, hace del baño en el pasto a unos pocos centímetros de distancia. Ella señala y se ríe: "Eso es horrible para los perros", luego le da a su masoquismo un diagnóstico insignificante. "Es una cosa rara", dice. 

 

Eilish es tan extrañamente graciosa como reflexivamente oscura. Su devoción a las "cosas raras" no se manifiesta como una afectación gótica, sino como una reacción eminentemente razonable a un momento en que, como ella dice, "las cosas están en mal estado”. Con varios éxitos a su nombre, Eilish lanzó su álbum debut, When We All Fall Asleep, Where Do We Go? Ella explica que es una reacción a nuestro presente distópico: "Hay una línea sobre las colinas que se queman en California. Los cielos son todos grises y naranjas. Hay tiroteos en las escuelas todo el tiempo. Es como: 'Las cosas están tan jodidas, sólo voy a hacer arte al respecto'".

 


Eilish me muestra el dormitorio de su hermano mayor, el músico Finneas O’Connell, donde han colaborado en toda su música. Desde ahí, se convierte en su propia habitación, llena de ropa que los diseñadores le han enviado con la esperanza de que la use en Instagram para sus 13.6 millones de seguidores. Salta a su cama y mueve la cortina, revelando un enjambre de letras y pensamientos que ha escrito en la pared: "Soy un vacío"; "Voy a beber ácido"; "Come mierda". "Mi habitación es toda la ropa y los zapatos, pero tú levantas esto y es una mierda”, dice. “Las personas que me envían cosas no se dan cuenta de que crecí pobre, y no tengo una casa que pueda guardar cosas para los ricos”. Sus padres son actores, aparecen en dramas de crimen y hacen voces en off. "No fue como: 'Mis padres son estrellas de cine'", dice Eilish. "Ojalá fueran famosos y por eso me hice famosa. Pero no es así".

 

Según Eilish, su álbum continuará en la línea de su música hasta el momento. "La mitad de las canciones son ficción, la mitad son cosas por las que estaba pasando y nadie sabrá cuál es cuál". Ese desenfoque, agrega, no tiene relación con la forma en que sus canciones resuenan. "Los chicos usan mis canciones como un abrazo. Canciones sobre ser suicida o estar contra ti mismo: algunos adultos piensan que eso es malo, pero creo que ver que alguien más se siente tan horrible como tú es un consuelo. Es una buena sensación".

 

 

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