Recientemente, Katie Crutchfield se encontró con un diario de cuando tenía 17. “Fue muy triste, hablaba de cómo quería dejar de beber, y eso fue hace tanto”, dice la cantante. Son las 11 am, pero Crutchfield, de 30 años, se presenta con el nombre Waxahatchee y lleva un año y medio sobria. “Siento como si hubiera regresado a ser la persona que era antes de empezar a tomar”, comenta. “Regresé a mis orígenes musicales”. La carrera de Crutchfield inició en Birmingham, Alabama, su pueblo natal, donde ella y su hermana Allison formaron la banda feminista punk P.S. Eliot, en 2007. Ganaron dedicados fans y críticos elogios antes de separarse en 2011, que fue cuando Katie tomó el nombre Waxahatchee, en honor a un arroyo cerca de su casa de la infancia. (Allison se fue a otra banda llamada Swearin’.) Desde entonces, Crutchfield ha lanzado cuatro álbumes de Waxahatchee, llenos de fuertes melodías y penetrante intimidad, tocando para audiencias que parecen crecer exponencialmente con cada gira.

“Cuando era adolescente, no estaba ganando dinero [en la gira]”, comenta. “El punto era viajar alrededor del país, tocar música y conocer gente, y mucho de eso implicaba beber. Es algo prevalente en la vida diaria de un músico. Estás a cargo de hacer divertidas salidas nocturas para la gente”.

Cuando terminó el tour del ruidoso Out in the Storm, de 2017, sabía que era momento de un cambio. “No fui a rehabilitación ni nada”, dice, “pero tengo muchos amigos que no toman y tengo a mucha gente con la que puedo hablar. Leí mucho, hice mucho trabajo espiritual, mucha terapia de autoayuda. Tenía tiempo para volver por completo al que fuera el estado mental del siguiente álbum”.

El resultado de ese tiempo reflexivo es el nuevo álbum de Crutchfield, Saint Cloud, en el que se mete con seguridad dentro del country y música americana. “Me he obsesionado mucho con personas como Lucinda Williams, Linda Rondstadt y Emmylou Harris”, dice. “Todas estas poderosas mujeres del country. Quise probar un poco de ese poder”. 

Saint Cloud marca un evidente cambio de sonido de su trabajo pasado. “Sabía que [Out in the Storm] no iba a ser muy sostenible para mí, porque es muy ruidoso y abrasivo”, afirma. “Necesitaba tener esa experiencia, pero también sabía que para el siguiente iba a tener que hacer un gran cambio”.

Muchas de las canciones en Saint Cloud hacen referencia a nombres de lugares con importancia personal para Crutchfield; el título del álbum viene del pueblo natal de su papá, en Florida. “Es un pequeño guiño a mi padre”, dice. “Porque mucha de esta música –la música country vieja– es la música de mis padres.”

Escribió “Fire”, una plácida canción de folk, mientras ella y su compañero, el músico Kevin Morby, manejaban de Birmingham a la casa que comparten en Kansas City, Kansas. “Tienes que manejar justo sobre el río Mississippi y es muy épico”, dice. “Crecí yendo mucho a Memphis a muchas vacaciones familiares. Así que tiene cierta dulzura y pesadumbre para mí”.