Abril 01, 2019

Fantasía en el Valle del Loira

El castillo de Chambord, ubicado en el corazón del valle del Loira, es una joya del Renacimiento que tiene muchas leyendas que contar.

POR Marco Arroyo

En los años recientes se ha puesto de moda en Europa la visita a los castillos y fortalezas. Mucho se debe al éxito de series como Game of Thrones, la cual ha fascinado a millones de espectadores con ese mundo fantástico de reyes guerreros e intrigas medievales. Francia ha aprovechado esta sensación y ha revitalizado algunos castillos como el de Chambord, al punto de convertirlo en un emocionante centro cultural donde lo mismo se ofrecen espectáculos musicales que shows de caballería.

 

Emblema de un rey guerrero

En el corazón del famoso valle del río Loira, zona conocida como el “Jardín de Francia”, ha renacido de un largo sueño el castillo de Chambord. En 1519 fue mandado construir por uno de los reyes más peculiares del país galo. Francisco I de Francia fue un monarca al estilo de Game of Thrones: extravagante, sabio y apasionado de la guerra. Chambord era para el monarca su lugar favorito para las justas, bailes y cacerías hasta caer muerto de cansancio.

 

En ese mundo turbulento lleno de sangre y rebeliones, Francisco I se diferenciaba de otros jefes de la guerra por su admiración hacia las artes del Renacimiento que descubrió tras la batalla de Marignano en Italia. Esta pasión lo llevó a mandar traer en 1517 al sabio Leonardo da Vinci para que creara grandes obras en su reino. Un dato curioso es que Francisco I se hizo de la célebre Mona Lisa para decorar su cuarto de baño. Era tal la admiración del soberano por Leonardo que lo llamaba “padre mío” y lo veneró hasta su muerte en el castillo de Clos-Lucé, cerca de Amboise. “Yo puedo crear a un noble, pero sólo Dios puede crear a un gran artista”, dijo alguna vez el soberano.

 

El mayor parque amurallado de Europa

Visitar el castillo de Chambord en primavera es una experiencia total pues es una imaginativa combinación de arte renacentista y medieval, donde brotan detalles de la inspiración de Da Vinci. Es el palacio más grande de todos que se erigen en el valle del Loira que brinda un estilo refinado y artificioso, con un gusto especial por lo mitológico y alegórico. El hijo de Carlos de Angulema y de Luisa de Saboya hizo de Chambord y de las demás fortalezas del Loira, un símbolo de que Francia era una potencia económica de primer orden con un gusto refinado.

 

Chambord es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1981. En sus altas torres, jardines, salones y recámaras reales se recorren 500 años de historia de Francia en unas horas. Además, el bosque que lo rodea posee caminos secretos donde el viajero se puede cruzar con animales salvajes.

 

El castillo en su totalidad es el mayor parque amurallado de Europa, con la misma superficie (cinco mil 440 hectáreas) que la ciudad de París intramuros. Explorar Chambord no es sólo visitar un castillo, es descubrir un universo propio que deja un recuerdo imperecedero entre los amantes de las leyendas de reyes y valientes caballeros medievales.

 

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