El teatro reconectó a Julieta Venegas con la música. Contrario a las experiencias pasadas, esta vez fue la cantautora quien provocó el reencuentro con ese mundo al que se adentró en 1992, cuando, de la mano del director Francisco Franco, incursionó en la obra Calígula

La intérprete y compositora, quien reside en Argentina desde hace poco más de dos años, convocó al escritor Santiago Loza para ponerle canciones a su texto en la puesta en escena La enamorada, y juntos citaron al director Guillermo Cacace para recrear un diálogo entre lo musical, lo poético y lo plástico, del cual, se desprende su nuevo trabajo discográfico que presentará en varias ciudades de México en este mes (el 14 y 15 de febrero estará en el teatro de la Ciudad Esperanza Iris). 

Retirada temporal y voluntariamente del mainstream, Venegas quiso poner una pausa a una ajetreada carrera musical y encontró en el teatro el refugio ideal. Siete álbumes de estudio, seis premios Latin Grammy, giras intercontinentales, el rol como embajadora de UNICEF y madre de Simona –una pequeña de nueve años– le mostraron que era momento de alejarse de la rutina y no perder el deseo de hacer las cosas. 

En su nombre shakespereano, Julieta Venegas lleva la penitencia. Su llegada al país sudamericano le hizo enamorarse del mundo literario, un universo del que ella ya disfrutaba como una lectora voraz. Pero La enamorada le permitió vivir en primera persona una experiencia de cruce de lenguajes al interpretar en ese monólogo a una mujer que toma la palabra para narrar retazos de su vida. “Realmente pude reconocerme en muchos sentidos, musicalmente hablando, en este proyecto porque Algo sucede (2015), después de tres años de tocarlo, quedé un poco quemada de la idea de hacer un disco pronto. La enamorada (2019), en cambio, volvió a conectarme con la música. Di una voltereta para regresar a la música y lo que siento es que, aunque estoy actuando, siento que me hizo reconectar con la música y traer esa personalidad que para mí es importante. Si no hago música, estoy tapando parte de lo que soy”, dice Julieta Venegas desde Buenos Aires.