diciembre 14, 2020

El corazón roquero de Miley

Después de dos tumultuosos años, Cyrus aparece con un salvaje nuevo álbum, una perspectiva fresca, y mucho qué decir acerca de sus héroes, sobriedad, y obtener el respeto que se merece.

El sol apenas comienza a ponerse en el Valle de San Fernando de Los Ángeles y Miley Cyrus está ocupada “afinando algunas armonías”, como ella lo describe orgullosamente. Ha estado refugiándose en su estudio toda la tarde con el productor Andrew Watt. Su nuevo álbum, Plastic Hearts, ya está terminado hace tiempo, pero el par aún tiene más trucos debajo de sus mangas, como un cover del sencillo de 1992 de Metallica, “Nothing Else Matters” para un futuro compilatorio. Cyrus ha estado cantando el coro durante la última hora, con un gruñido que una vez hizo que Waylon Jennings le preguntara a su papá, Billy Ray Cyrus, por qué dejaba a una niña de tres años fumar cigarrillos.

“¿Puedes escucharme gritar desde aquí abajo?” pregunta, sorprendida de que su voz fue lo suficientemente fuerte como para rebotar en las consolas de estampado de cebra, bajar la escalera decorada con Playboys vintage, hacia su sala de estar. El espacio es hogareño, pero aún hay toques de lo surreal y “mierda de arcoíris por todos lados”, como ella lo pone, como pinturas neón psicodélicas y esculturas multicolor colocadas al lado de grandes libros de mesa de café acerca de David Bowie y Pink Floyd. Cyrus se mudó aquí, al enclave de Hidden Hills, en septiembre de 2019, asentándose al lado de vecinos como las Kardashian, Drake, y Jessica Simpson. Al principio, la lujosa comunidad cerrada parecía un poco “normcore” para ella. Y hoy, luciendo un corte mullet rubio sucio, botas combat, y un chaleco estampado con CBGB, ella sí luce como que estaría más en casa en el pórtico de Trash & Vaudeville en el East Village de Nueva York con el resto de los chicos punk.

En los últimos meses, muchos han escuchado la voz de Cyrus como si fuera la primera vez. En agosto, lanzó “Midnight Sky”, un cósmico tema de pop de los años ochenta que samplea a Stevie Nicks, después pasó los siguientes meses probando que podía cantar casi cualquier cosa. Sus transmisiones de covers de canciones como “Heart of Glass” de Blondie y “Zombie” de The Cranberries se han hecho virales, y para el momento en que anunció Plastic Hearts, los oyentes estaban todos rogándole que hiciera un álbum de rock. Ella estaba más adelantada que ellos: Plastic Hearts es un estridente tributo a los sintetizadores, las power ballads, y el desenfreno general de los años ochenta, con ayuda de invitados como Joan Jett, Stevie Nicks, Dua Lipa, Billy Idol, Mark Ronson, Chad Smith de Red Hot Chili Peppers, y Taylor Hawkins de Foo Fighters. Es un movimiento emocionante, pero repentino. “Uno de mis primeros conciertos fue Poison y Warrant”, dice Cyrus, anotando que casi se rompió la pierna cuando se subió a una silla plegable para poder ver. Terminó versionando la power ballad de Poison, “Every Rose Has Its Thorn” en Can’t Be Tamed, de 2010, el primer álbum que lanzó como una adulta, abandonando su pasado de pop adolescente. 

Cuando nos reunimos, fue un par de semanas antes del vigésimo octavo cumpleaños de Cyrus, lo cual es un poco difícil de creer tomando en cuenta cuánto tiempo ha sido famosa. Fue emitida en los hogares de millones de niños como la estrella adolescente de Disney, Hannah Montana, luego pasó sus años post-Disney destrozando cualquier resto de la imagen de la novia de América cantando acerca de Molly, balanceándose semidesnuda en una bola de demolición, y confeccionando un opus de pop psicodélico con Wayne Coyne de The Flaming Lips.

Miley
Fotografías por Brad Elterman para Rolling Stone. Dirección de producción por Richie Davis. Producido por Rachael Lieberman. Estilismo de vestuario por Blaine Halvorson. Estilismo por Bradley Kenneth. Cabello por Cervando Maldonado para The Wall Group. Maquillaje por Janice Daoud. Fotografiada en la locación del Chateau Marmont.

La ironía de que Plastic Hearts haga tributo a algunos de los años más salvajes del rock es que Cyrus está más centrada que nunca. “Alguien me dijo el otro día, ‘Te pienso como un pájaro libre que no puede ser detenido’”, dice. “Realmente yo no me siento así. Me siento muy ponderada y bien fundada. Soy libre, pero siento responsabilidad. Me tomo mi salud física y mental mucho más en serio que lo que lo hice antes”. 

Sin embargo, para llegar a ese punto, tuvieron que pasar dos años pasando un mal rato. A finales de 2018, el hogar en Malibu que compartía con su entonces prometido Liam Hemsworth se quemó debido al incendio Woolsey. El par, que había estado comprometido por seis años, se casó un mes después, pero luego solicitó el divorcio solo ocho meses después de eso. Cyrus siguió el rompimiento con un par de relaciones perseguidas por los tabloides, con Kaitlynn Carter de The Hills y su amigo de mucho tiempo, Cody Simpson.

Luego, en noviembre de 2019, enfrentó otra bola en curva cósmica: cirugía de emergencia por un edema de Reinke, usualmente causado por el uso en exceso de las cuerdas vocales. La cirugía fue exitosa, pero la experiencia —junto con un saludable miedo de unirse al Club de los 27— la persuadió de abandonar las drogas y la bebida.

“Mi voz es donde sostengo la mayor parte de mi valor, para mí misma y otra gente”, dice, estirada en el sofá en forma de U en su estudio, tomando una Heineken sin alcohol “solo por la vibra”. Por primera vez en su carrera, Cyrus siente que la voz que tanto valora y las palabras que dice están finalmente siendo tomadas en serio. Ella cita a Jett, Dolly Parton y Debbie Harry como los planos para Plastic Hearts: haciendo discos honestos sin sacrificar nada del glamour que ella adora. “Estoy presentando a mi audiencia, mi generación, todo lo que me inspiró y creó el coctel de caos que soy”. 

Miley Cyrus en Los Ángeles el 10 de noviembre de 2020
Brad Elterman para Rolling Stone

Siempre ha parecido que tienes el gusto por el rock, desde versionando a Nirvana como una adolescente hasta cantando “Say Hello 2 Heaven” en un tributo a Chris Cornell el año pasado. Parece que has estado esperando durante años para hacer este álbum. ¿Por qué ahora?

Puedo decir que lo planeé y soy una jodida genio de la estrategia, pero desearía ser tan estratégica. Nunca sé qué tipo de disco estoy intentando hacer cuando comienzo a hacerlo. Y luego, debido a cómo es mi estilo de vida y dónde estoy en mi vida, siempre encaja y funciona porque simplemente es honesto. Crecí escuchando música country; somos storytellers. Todos los discos son contar historias. 

Parece que nunca has recibido tanto respeto como ahora. ¿Eso significa algo para ti?

Creo que estoy aceptando —y todos los demás también— que la música es una prioridad ahora mismo. [Apunta a una foto gigante de ella chupando un cono de nieve en 2013]. Mira esta jodida pared. Eso no se trataba acerca de la música en ese momento. La música lo estaba llevando, pero todas las cosas de esa era, especialmente con Bangerz, los momentos de cultura pop casi eclipsan a la música en sí. Supongo que estoy enamorada con el hecho de que por primera vez parece que realmente está concentrado en la música, y creo que sentía que casi tuve la culpa por la distracción, a veces.

Recuerdo comentaros que decían, “¿Por qué carajos distraes a todos desnudándote y sacudiendo el culo cuando eres una cantante jodidamente talentosa?”. Pero como crecí mirando el show de Cher religiosamente, amo el mundo del espectáculo. Amo el entretenimiento. Amo la cultura pop. Amo los momentos inolvidables. Creo que había un balance en mí que amaba hacer grandes momentos mediáticos pero al mismo tiempo una tristeza en el hecho de que yo pensaba, “¿Alguien tan si quiera escuchó mi canción?”. Cuando piensas en “Wrecking Ball” [de 2013], no piensas en el dolor. Piensas en mí mirando directamente a la cámara, rompiendo la pared, llorando, estirando el brazo. Tú me recuerdas a mí desnudándome, y no sé de quién sea la culpa. No sé si sea mía, o la forma en que nuestros cerebros están programados para pensar sexualmente, por falta de una mejor palabra, sobrepasa al arte. 

Estamos recuperando esa palabra, “sobrepasar” [trumps en inglés].

De hecho, es la palabra perfecta, especialmente para eso. Sí creo que hay poder en la sexualidad. Cuando piensas en las “estrellas pop formuladas”, piensas en estrellas pop desnudas en un leotardo. Y eso no es realmente lo que la cultura pop es. Eso no es lo que el pop es. Estrellas pop… es como los superhéroes. 

Realmente amo a Dolly [Parton] por su personaje, por lo que Dolly como personaje representa, y que la música es verdad. Lo mismo con Bowie. David Bowie saliendo en un traje turquesa y zapatos apilados, eso nos intriga, y él es hermoso y es desconocido para nosotros. Él no es un transeúnte. Esto es lo que crea la fantasía, lo cual crea escapismo. Cuando se usa responsablemente, es un regalo increíble que le puedes dar a la audiencia. Especialmente en años como este.

Miley
Miley Cyrus en Los Ángeles el 10 de noviembre de 2020
Brad Elterman para Rolling Stone

Estas “distracciones” potenciales pueden ser lo que hacen una canción legendaria. Aún tienes éxitos duraderos de tus días en Disney.

Eso es por lo cual amo tener ídolos como Joan [Jett]. Cuando pienso en The Runaways, ellas eran una banda adolescente. Era rebelde porque no había chicas haciendo lo que ellas hacían en ese tiempo, pero eran un grupo de chicas adolescentes. Si solo pudiéramos darnos a nosotros mismos el crédito que le damos a otros…

Mi terapeuta siempre dice, “¿tu hermana te diría eso?”, las cosas que me digo a mí misma, ¿le diría esa mierda a otra gente que amo? No. 

Me desacredité a mí misma por lo que había sido en casi cada paso del camino. Durante Dead Petz, desacreditar a Bangerz. Durante Bangerz, desacreditar a Hannah Montana. Durante «Malibu», desacreditar a Bangerz. Es casi como cuando he evolucionado, me avergüenzo de quién era antes. Lo que te convierte en un adulto, creo, es estar bien con quién has sido antes.

¿El álbum estaba terminado antes de que «Midnight Sky» saliera?

Sí estaba. Teníamos prácticamente todas las canciones además de «Midnight Sky». Iba a hacer que «Angels Like You» fuera mi primer sencillo, y luego pensé: «Vamos al estudio. Escribamos una cosa más». Tener a Stevie [Nicks] bendiciendo «Midnight Sky» me hizo saber que era la correcta, porque es casi como si ella validara toda esta era. Va más allá de una era.

Supongo que entrar en eso es bastante fundamental… En realidad, una de las razones por las que me volví sobria fue que acababa de cumplir 26 años y dije: «Tengo que arreglar mi mierda antes de los 27, porque 27 es el momento en que cruzas ese umbral para vivir o morir una leyenda». No quería dejar de tener 27 años. No quería unirme a ese club. Probablemente a la mitad de los 26, me volví sobria. Luego, a los 27, [noviembre de 2019] estaba bastante sobria. Después, como mucha gente durante la pandemia, recaí. Fue realmente una lucha. Salud mental y ansiedad, y todo eso. Me perdí ahí, y ahora estoy de vuelta en cinco semanas.

Miley Cyrus en Los Ángeles el 10 de noviembre de 2020
Brad Elterman para Rolling Stone

Con «recaí», ¿te refieres a beber?

A beber. No he consumido drogas en años. Honestamente, nunca más intento volver a ser una adivina. Intento no ser ingenua. Las jodidas cosas pasan. Pero al estar sentada aquí contigo ahora mismo, diría que tendría que ser un día frío en el infierno para que yo recayera en las drogas. Posiblemente tomaría hongos. Tomé ayahuasca y realmente me gustó mucho, pero no creo que lo vuelva a hacer.

Parece muy intenso.

Muy intenso. ¿Lo has hecho?

No lo he hecho.

La ayahuasca fue definitivamente una de mis drogas favoritas que he tomado. Cuando lo hice, les pregunté a todos los demás en la sala: “¿Cambió toda su vida?; ¿Eres una persona nueva?», todos me miraron y dijeron: «No». Y ellos dicen, «Eres tan extrema. Por supuesto, tienes que tener el viaje más extremo de todos». En realidad, el chamán dijo que la gente toma ayahuasca tres, cuatro veces, a veces 30 veces, antes de tener el tipo de viaje que tuve.

Vi las serpientes de inmediato, y las serpientes vienen y te agarran y te llevan al Mama Aya, y ella te guía durante todo el viaje, y fue una locura. Aunque me encantó.

La letra de «Angels Like You» que realmente me impactó es «Soy todo lo que dijeron que sería». Has sido una figura pública durante la mitad de tu vida y has sido percibida de un millón de formas diferentes. ¿Cómo crees que te miran hoy?

Hoy es muy diferente. Creo que desde “Midnight Sky” ha cambiado mucho. Creo que siempre he tenido un nivel de respeto, pero la palabra con l, «loca», me etiquetó mucho. Era que estaba loca, que estaba, incluso en algunos momentos, fría o incapaz de sentar cabeza. Y de eso se trataba «Angels Like You». Soy el estereotipo. Soy lo que pensabas que sería, soy todo lo que dijeron que sería. Sentí algo de culpa o vergüenza con esa canción en la forma en que está escrita, pero ahora que la escucho, en realidad es una disculpa. Está diciendo: «No es tu culpa que lo arruine todo, y no es tu culpa que no pueda ser lo que necesitas». Mi independencia y, supongo, mis instintos de supervivencia hacen que pueda parecer egoísta.

Miley
Miley Cyrus en Los Ángeles el 10 de noviembre de 2020
Brad Elterman para Rolling Stone

Es gracioso que la gente te acusara de no poder sentar cabeza. No puedo pensar en algo más estabilizante que casarte con alguien con quien comenzaste a salir a los 17 años.

Exactamente. En los últimos dos años, creo, hemos logrado un gran progreso, especialmente hacia las mujeres y los cuerpos. Ni siquiera sé si ahora puedes juzgar a alguien de zorra. ¿Es eso siquiera una cosa? Los medios no me han avergonzado realmente en mucho tiempo. En un momento pensé: «Oye, cuando tengo 16 años y me estás circulando los senos y mierda así… ¿soy la mala? » Creo que la gente está empezando a decir: “Espera, espera, espera. Eso estuvo jodido». Están empezando a saber quién era el enemigo y quién era la víctima.

¿Sientes que ha habido un efecto a largo plazo en ti por el intenso escrutinio sobre tu sexualidad y tu cuerpo desde tan temprana edad? 

No recuerdo si hirió mis sentimientos o no. No lo recuerdo realmente penetrante. Creo que sabía quién estaba destinada a ser, pero estoy segura de que hay algo ahí. Algún trauma de sentirme tan criticada, creo, por lo que sentí fue una exploración bastante adolescente de principios de los veinte.

¿Cómo lo manejaron tus padres cuando filtraron tus fotos privadas o cuando algunos afirmaron que estabas bailando en un tubo de stripper en los Kids’ Choice Awards? 

Mi papá lo ignoró porque es como cualquier adolescente que su papá le dice: «Por favor, no tengamos esta conversación». Mi mamá, creo que la hizo enojar mucho. Creo que incluso ella sintió que podía distraerme de lo que estaba haciendo. Ella conocía la voz y los talentos que yo podía mostrar. Ella estaba como, “¿Qué diablos? Tienes la canción más grande. ¿Puedes simplemente hablar de la canción?; ¿Por qué tienes que hacer de stripper?».

¿Recuerdas la primera canción que escribiste?

“Pink Isn’t a Color, It’s an Attitude». «Es el brillo en el brillo. Es el verde y la hierba para patear el trasero». Esa fue mi primera canción. Esa es una canción de Avril Lavigne. He estado haciendo pop rock. Escribí una canción llamada «Evil Mother in the Dead of the Night» [Madre malvada en la madrugada]. Se trataba de mi mamá tratando de comprar felicidad en el centro comercial porque mi mamá siempre me llevaba durante horas y horas, y yo fingía ser un maniquí. Obtenía a una multitud reunida a mi alrededor porque posaba durante tanto tiempo. Se trataba de que ella era superficial. Cuando volví a casa, saqué mi diario y se lo canté, y ella dijo: «Perrita».

Miley Cyrus en Los Ángeles el 10 de noviembre de 2020
Brad Elterman para Rolling Stone

¿Cuántos años tenías?

Probablemente comencé a escribir canciones cuando tenía 10 años. Probablemente sea algún tipo de problema de publicación. Me habrían demandado si se tratara de una canción real, porque compré algo en la feria que decía: «El rosa no es un color, es una actitud». Y yo estaba como, «eso es genial». Empecé una banda llamada Blue Roses, y nuestra primera canción fue «Pink Isn’t a Color», así que teníamos el azul y el rosa. Esa fue mi primera banda. Era una banda de rock de chicas.

¿Aún escribías mucho cuando Hannah Montana comenzó?

Yo siempre estaba escribiendo. Escribí el disco Meet Miley Cyrus con mi colaborador de «7 Things». Eso es tan honesto como todo lo que escribo hoy, «7 Things». Entré y creo que dije: «Estas son las siete cosas que más odio de este tipo que me rompió el corazón». Y él estaba como, «Bueno, escribamos ‘7 Things’ entonces». “Fly on the Wall” era realmente sobre los medios de comunicación en ese momento. Ya estaban empezando a etiquetarme como «La novia de América por el mal camino». Estaba pensando: “Si tan solo pudieras ser una mosca en la pared. Es peor de lo que puedes imaginar». O mejor, supongo.

Debe haber sido difícil convertirse en una estrella del pop fuera del programa.

Tuve que evolucionar porque Hannah era más grande que la vida, más grande que yo. Sentí que nunca alcanzaría el éxito de Hannah Montana. Así es como Lil Nas X realmente supo de mi papá. Creció viendo Hannah Montana y dijo: «Quiero hacer una canción con Robby Ray». Eso es literalmente lo que pasó. Ser el ídolo de un niño queer joven que podría convertirse en un Lil Nas X y crear una identidad completa para ellos, al sentirse inspirados al verme crecer. O escucho a artistas como Troye Sivan decir que se sintió más cómodo con su sexualidad cuando saqué «My Heart Beats for Love».

Cuando mis compañeros están teniendo estas experiencias y se aceptan a sí mismos por algo que demostré cuando eran niños, es cuando digo: «Mierda, soy Hannah Montana». Realmente, Hannah Montana no era un personaje. De eso no se trata el programa. Se trataba de una chica normal con una puta peluca puesta. Todo estuvo siempre en mí. El concepto del programa, soy yo. Realmente tuve que aceptar eso y no ser una tercera persona al respecto.

¿Tienes un miedo similar ahora cuando se trata de Miley Cyrus, estrella del pop? ¿Te preocupa que tu pasado eclipsa tu presente?

Siento que he superado ese miedo. Estoy tan asentada en lo que estoy haciendo y en quién soy. Todo lo que siempre he querido es respeto como artista y estar orgullosa de lo que hago. Creo que eso viene con la dedicación y la diligencia que realmente puse en el esfuerzo. Me puse a trabajar. Llegas a un punto en el que los números y los titulares no producen la misma reacción química en tu cerebro que al principio. De hecho, hay una liberación de dopamina que se vierte en tu cráneo cuando la gente está entusiasmada contigo o cuando pasas por un puesto de revistas y estás en cada portada. Encontrar el equilibrio que tengo ahora me lo ha hecho mucho más fácil. Se comió por completo ese miedo y lo escupió.

No has estado en una gran gira de arenas desde Bangerz. ¿Había una razón consciente para mantenerse alejada de eso?

Creo que es la expectativa. Hay tantos asientos para llenar, y eso significa que debes agradarle a tanta gente.

Después de que saliera Younger Now en 2017, decidiste no hacer una gira y en cambio te quedaste en casa con tus cerdos, como dijiste en ese entonces, y Liam. ¿Cómo fue eso? 

A principios de 2018, estaba jugando a la casita, lo que se sentía muy bien en ese momento. Ahora tengo esta perspectiva saludable que no tenía antes. Aprendí mucho sobre lo que puedo y no puedo ser para otra persona, y lo que puedo y no puedo aceptar para mí. Hace un par de años, parecía que estaba viviendo un cuento de hadas. Realmente no lo fue. En ese momento, mi experimentación con las drogas y el alcohol, y el círculo de personas que me rodeaban no era satisfactoria ni sostenible, ni me iba a llevar nunca a mi máximo potencial y propósito.

Miley Cyrus en Los Ángeles el 10 de noviembre de 2020
Brad Elterman para Rolling Stone

¿La experimentación con drogas y alcohol sucedía simultáneamente con jugar a la casita? 

Al mismo tiempo. Existe la idea de que durante la era de Younger Now, yo era pura. A los medios de comunicación les gusta que mi pelo o mi apariencia sea el punto de referencia de mi cordura. «El pelo es largo y rubio, ahora está cuerda. Ella no puede estar jodida con las drogas. Es cuando su cabello está pintado o cuando le crece el vello de la axila [que] está drogada».

Esa es también una visión muy estereotipada de la feminidad y las mujeres. 

100 por ciento. «Ella tiene un hombre. Vive en una casa jugando a ser esposa». Amigo, estaba mucho más fuera de mi camino en ese momento que en cualquiera de las ocasiones anteriores en las que mi cordura estaba siendo cuestionada. No me gusta decir nada de una manera muy sólida y concreta, pero en este momento me he centrado en la sobriedad, ya que quería despertarme al 100 por ciento, el 100 por ciento del tiempo. Si alguna vez he aprendido a equilibrarme y a no llevarlo demasiado lejos, lo haría. Pero hasta ahora, cada vez que me he metido con eso, no me ha dado lo que quiero.

No creo [en] la manifestación de sentarse en una almohada por la mañana, con el dedo índice y el pulgar tocándose y mis ojos cerrados y esperanzados. Yo trabajo hasta que sea real. Ese momento de mi vida no fue para mí. En todos los sentidos.

¿Fue la sobriedad más una elección o más una necesidad? 

La sobriedad fue una elección. Depende de cómo lo mires. Creo que es necesario que cumpla mi propósito en este momento. Trato de sujetar todo por ahora, porque de lo contrario se convierte en una declaración [y] esa presión de mantener. Supongo que eso es lo que dice «Midnight Sky», «Por siempre y nunca más». No más declaraciones concretas.

¿Reevaluaste lo que te parecía divertido? 

Soy muy buena para dejar las cosas. Tengo una máquina de hierba justo ahí. Nunca lo he fumado y está llena. [Si] tuviera una máquina de cocaína, podría no estar llena. Esa es la cosa. Realmente no soy una adicta. Puedes tener eso. Estás bien. Para mí, la diversión es cada vez que siento que realmente demuestro o realmente alcanzo mi máximo potencial. Cuando se rompe el techo de cristal. Eso es jodidamente divertido para mí.

No puedo imaginar cómo se sintió perder una casa en un incendio forestal. ¿Cómo te afectó eso a finales de 2018?

En cierto modo, hizo lo que no pude hacer por mí misma. Me apartó de lo que ya no cumplía su propósito. Y luego, cuando te ahogas, buscas ese salvavidas y quieres salvarte. Creo que eso es realmente lo que, en última instancia, fue para mí casarme. Un último intento por salvarme.

Miley Cyrus en Los Ángeles el 10 de noviembre de 2020
Brad Elterman para Rolling Stone

La última canción en solitario que lanzaste antes de tu cirugía de cuerdas vocales fue «Slide Away», que se sintió como una declaración cruda sobre el final de tu matrimonio. ¿Cuándo escribiste esa canción?

Todavía estaba en mi relación, todavía vivía en mi casa en Malibú. Por eso [canté], «Quiero mi casa en las colinas». Quería salir de ahí y dice: «No quiero el whisky ni las pastillas». No quería mantener ese estilo de vida. Es realmente extraño porque nunca puedo entender qué es lo primero: ¿el arte o la vida?; ¿El arte imita a la vida o la vida imita al arte?; ¿O lo dices para que exista?; ¿Soy tan poderoso que cuando escribo algo, me convierto en eso?

A veces pienso en hacer música como un sacrificio porque terminas escribiendo canciones que pueden lastimar a la gente, que pueden lastimar a una persona pero te hacen sentir menos solo. Es como, ¿vale la pena?; ¿Vale la pena escribir música que sea tan honesta? Dolly dijo que hay dos lados en cada historia. Cuando cuentas tu versión de los hechos, ¿es justo?. No haces canciones para lastimar a alguien, pero eso sucede. Canciones como «Angels Like You», no es fácil para alguien escuchar cuando sabe que se trata de ellos. «Vas a desear no habernos conocido el día que me vaya». La música puede ser un sacrificio.

En «Hate Me», contemplas lo que sucederá si mueres. ¿Piensas a menudo en tu propia mortalidad?

Creo que la mortalidad de todos perdura de alguna manera. Creo que pensar en la vida y pensar en la muerte es parte de la gratitud. Tener miedo a las cosas inevitables es perder el tiempo. He intentado pensar mucho en cada segundo de mi vida y hacer que realmente cuente. Eso es lo que realmente ha sido una especie de cura para mí, ya sea con ansiedad, celos, resentimiento, amargura.

Eso tuvo mucho que ver conmigo y mi ida y vuelta con la sobriedad. Es como si quisiera joderme y vivir la vida al máximo. Pero, ¿es realmente vivir la vida al máximo si no puedes recordar [nada]? «Vive rápido, muere joven» no es realmente el objetivo. Quiero esforzarme. Quiero ver si puedo volverme menos sólido y estar atrapado en esta forma física de nosotros mismos, y cómo podemos expandirnos, que creo que es lo que hace la música. 

De hecho, siento eso, a nivel físico, en días como hoy, cuando se lanza «Prisoner», sabiendo que el nacimiento de este álbum está a punto de suceder. De hecho, puedo sentirme a mí misma, no a mi yo físico, sino en esta forma de alma, siendo arrastrada en todas estas direcciones diferentes. Puede ser bastante difícil regresar a una existencia pesada, que está anclada y asentada, porque es muy inquietante ser arrastrada por todas estas otras conciencias por todo el lugar.

¿Cuál quieres que sea tu legado?

Quiero sentar una nueva piedra en el camino de la próxima generación de artistas, filántropos, como lo ha hecho Debbie Harry por mí. Me gustaría que me conocieran como alguien que creó algo que no existía del todo, o que entregué algo que nadie sabía que necesitaban o querían, pero cuando lo hicieron sintieron que no podrían vivir sin eso. Eso es lo que me gustaría como artista.

Pero no tengo ni idea de cómo diablos me gustaría que me recordaran. Soy una hija bastante genial. Creo que estoy jodidamente muy dedicada a mi familia. Siento que he luchado por lo que realmente quería, ya sea luchar por los derechos o contra las injusticias, trabajando con la Fundación Happy Hippie. Me gustaría que eso fuera una prioridad. Me hubiera gustado ser una pionera, pero creo que es muy difícil hablar de eso porque todavía estoy aquí con mucho por hacer. Realmente no podría decirte cómo me gustaría que me recordaran porque todas las cosas por las que espero que me recuerden no han sucedido todavía.

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