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Marzo 01, 2019

El Amazonas entre las nubes

La zona del Amazonas al norte de Perú es un territorio indómito desbordante de civilizaciones y aventuras entre nubes.

POR Marco Arroyo

Omar Reyes

La leyenda de El Dorado hace referencia a una ciudad de grandes riquezas en América del Sur. Este mito atrajo a los conquistadores europeos hasta el reino inca, pero jamás la encontraron. Muchos exploradores creyeron que esa urbe de fábula se encontraba en la Amazonia peruana y tal vez tuvieron razón. Al norte del país andino existe un reino que deslumbra. Su fulgor no es del codiciado oro, es de emoción, belleza y aventura. Se trata de Kuélap, la maravilla arqueológica de la que todo el mundo está hablando.

 

Tesoro de Sudamérica

Kuélap se ubica en una de las áreas con mayor biodiversidad del planeta y con menor población humana de Perú. Para vivir una aventura al estilo Indiana Jones es preciso viajar con los especialistas como lo es la empresa Juliá Tours. Ellos planean el itinerario para llegar a Lima y desde allí tomar otro avión hacia la pequeña ciudad de Jaén. Después, por cuatro horas habrá que cruzar por carretera las montañas para arribar a la provincia de Chachapoyas en el departamento del Amazonas. Tras el largo viaje la mejor recompensa es alojarse en el hotel boutique Casa Hacienda Achamaqui, ubicado junto a un caudaloso río en un valle radiante.

 

Gocta, paraíso perdido

La siguiente misión será hacer la famosa expedición a la catarata de Gocta, considerada como el tercer torrente más alto y espectacular de Latinoamérica. Para llegar al pie de esta mística cascada existe un nuevo camino que consiste en arribar a la comunidad de San Pablo de Valera, ubicada a 43 kilómetros de la ciudad de Chachapoyas. Desde allí se inicia el recorrido de dos horas hacia las montañas a través de una cabalgata cuesta arriba por desfiladeros y espesas selvas. El delirante tour entre abismos pone a prueba tu acrofobia, pues los caballos con mucho esfuerzo deben sortear terrenos fangosos y empinadas escalinatas, puentes y senderos muy cercanos al precipicio. Aunque parece riesgoso, la nobleza de los corceles y el apoyo de los arrieros locales relajan a los jinetes, quienes se dan tiempo para gozar de vistas que jamás olvidarán. Todo habrá valido la pena cuando estás frente a la cascada y su poderoso torrente que se despeña a 771 metros de altura.

 

A lo largo del trayecto de regreso existen un par de miradores desde donde se aprecian media docena de cataratas entre las nubes.

 

Estas son sólo dos de las expediciones que se pueden realizar en el departamento de Amazonas en Perú, un territorio inmenso que permite tener la satisfacción de disfrutar una experiencia emocional, cultural y física irrepetible.

 

Visión celestial

Con la emoción al máximo y tras un buen descanso, el objetivo ahora será cruzar por carretera en un lapso de media hora las montañas hasta un teleférico. Por 20 minutos este transbordador literalmente se pierde entre las nubes. Al bajar de la cabina habrá que montar a caballo cuesta arriba por otros 20 minutos. El periplo vale la pena al descubrir una muralla de 20 metros de altura que resguarda 505 viviendas entre la niebla. Las construcciones en forma circular perdidas entre la selva y ubicadas a una altura de tres mil metros sobre el nivel del mar, revelan una civilización altamente avanzada y extrañamente perdida.

 

Pasear entre los laberínticos pasajes de esta maravilla arqueológica y alcanzar la vista hacia el valle es una experiencia que quita el aliento.

 

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