Marzo 29, 2019

'Dumbo': La adaptación de Tim Burton del clásico animado es maravillosamente tierna

Disney agrega un nuevo truco de circo a su alineación, dando un nuevo significado a la expresión "pasarse de la raya".

POR Peter Travers

Foto: Disney

 

Dumbo Tim Burton Walt Disney Pictures

 

Esta recreación del clásico animado de Disney de 1941 puede ser la película más dulce que Tim Burton haya hecho. También es la menos arriesgada. Si prefieres los grandes y visionarios cambios de Burton hacia la oscuridad (Beetlejuice, El joven manos de tijera, Batman, Ed Wood, El extraño mundo de Jack, Sweeney Todd), la cinta apta para toda la familia, Dumbo, requerirá de algunos ajustes. Dumbo, el bebé elefante que puede usar sus orejas extrañamente grandes para volar, todavía ocupa el anillo central en el nuevo y extravagante circo de Burton. Pero el guionista Ehren Kruger, famoso por tres de las cinco películas de Transformers, ha modificado la trama para incluir algunos personajes humanos.

 

Colin Farrell interpreta a Holt Farrier, un artista de circo que acaba de regresar de la Primera Guerra Mundial sin un brazo; su esposa murió de influenza durante su ausencia. Eso deja a Holt a cargo de sus dos hijos, Milly (Nico Parker) y su hermano menor Joe (Finley Hobbins). En circunstancias tan reducidas, el financieramente limitado dueño del circo, Max Medici (Danny DeVito), vendió los caballos que una vez hicieron de Holt una atracción estrella y puso al veterano de combate a cargo de Jumbo, una elefante embarazada. El pensamiento de Max es que un elefante bebé atraerá multitudes a su circo ambulante. Pero cuando el bebé, cruelmente etiquetado como Dumbo, nace con orejas demasiado grandes, Max no quiere tener nada que ver con él. Eso es hasta que Dumbo usa esas orejas para volar.

 

El computadorizado Dumbo es una maravilla de ternura y magia técnica que roba cada escena en la que se encuentra. Lo que el diseñador de personajes Michael Kutsche hace en términos de movimientos oculares y expresiones faciales establece un nuevo estándar de oro. Es una pena que el guion complique las cosas con una serie de villanos, en particular con Michael Keaton como V.A. Vandevere, un oportunista malévolo que ve a Dumbo como su boleto de lotería. Alan Arkin tiene sus momentos como J. Griffin Remington, un banquero dispuesto a financiar los planes nefastos de Vandevere, que incluyen enviar a la madre de Dumbo a una fábrica para que Dumbo no se distraiga con ella. Eva Green, la estrella de Miss Peregrine y los niños peculiares y Sombras tenebrosas, participa como COlette Marchant, una sexy acróbata que encuentra su alma en Dumbo y deja atrás a Vandevere.

 

Todo lo que crees que sucederá más enfáticamente, sucede. La capacidad de predicción es la fuerza impulsora detrás de un guion que también retrata la exhibición de animales salvajes en los circos y todos los elementos de estos lugares: Roshan Seth como el encantador de serpientes Pramesh Singh, DeObia Oparei como Rongo el Fuerte y Sharon Rooney como la sirena del circo, Miss Atlantis. Estos personajes se asemejan al grupo de Hugh Jackman en The Greatest Show, incluso esperas que comiencen a cantar de pronto. De hecho, Rooney canta un pequeño fragmento de "Baby Mine", la canción nominada al Óscar del filme animado.

 

Gran reconocimiento para el director de fotografía Ben Davis (Doctor Strange), el diseñador de producción Rick Heinrichs (Star Wars: Los últimos Jedi), la diseñadora de vestuario Colleen Atwood (Animales fantásticos y dónde encontrarlos) y el compositor Danny Elfman, quien colabora con Burton por decimoséptima vez. El Dreamland Colosseum de Vandevere es un popular circo que aporta un nuevo significado a la expresión "salirse de la raya". Lo mismo pasa con la sobreactuación rabiosa de Keaton. Habrá quienes encuentren una alegoría política en la separación de Dumbo y su madre, una referencia no tan oculta a las políticas de inmigración de Trump que separan a los padres y sus hijos. Habrá otros que encuentren que los finales felices son una trampa en un mundo así, que justificadamente descartan la película como insulsa, cautelosa, lenta y exagerada. Es una pena. En el fondo, Dumbo es una historia simple que se ajusta a Burton como un guante. Es una historia de inadaptados, con Dumbo como el forastero perfecto, luchando, no por pertenecer, sino por escapar de una sociedad que los margina y desecha por ser raros. Burton no necesitaba la ostentación de Hollywood y el factor humano para transmitir ese punto. Sólo cuando la película deja de querer complacer a la audiencia, Dumbo se suelta y vuela.

 

 

  

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