Cecilia Toussaint tiene una relación larga con Frida Kahlo. En 1983 interpretó a Cristina Kahlo, hermana de la icónica pintora para la película Frida: naturaleza viva, de Paul Leduc. Después de 36 años, la cantante y actriz fue invitada a trabajar en un proyecto teatral con su colega Ofelia Medina, y a prestar su voz en una audioserie de la plataforma Storytel, en el que la cantante y actriz plasma de manera vocal los últimos ochos días de la artista plástica retratados en un texto de la escritora española Carmen Domingo. “Quería darle voz y vida a un ser humano más allá de la estampita. Pienso que Frida Kahlo se ha convertido en una imagen, cuasi en una artesanía visual: la ceja, la flor, el arquetipo, pero, ¿y la mujer? ¿Dónde queda la mujer que luchaba, que sufrió tanto? La mujer que era tan compleja, la mujer que tuvo que enfrentar cosas tan fuertes, tan profundamente enamorada de su pareja, con tanto dolor en el amor, con tanto tener que luchas para ser reconocida y llevar su arte a un buen puerto”, cuenta Toussaint.

 

Además de Kahlo, otra mujer mexicana ha fungido como una gran influencia para la rockera: la pianista y compositora Consuelo Velázquez cuyos boleros guardan una historia familiar que se remonta a la niñez de la cantautora en casa de su abuela Rosa.

En 2019, un viejo camarada, cómplice y amigo, el guitarrista José Manuel Aguilera, la invitó a participar en el proyecto Noche profunda, una especie de “bolero revisitado” con viejos temas del cancionero popular con sonido de hoy producido por la Universidad de Guadalajara, y que incluyó a otros músicos como el baterista Alfonso André, el cantautor Jaime López y la cantante Denise Gutiérrez. Para la ocasión especial, Toussaint eligió prestar voz al tema “Miénteme”. “Mi relación con los boleros era desde que yo era niña, yo crecí en una familia muy musical, no sólo por mis hermanos sino porque el entorno familiar era muy musical, mis abuelos, mi mamá, todos eran melómanos, todos tenían relación con algún compositor, con algún músico importante. Conocía a Consuelo Velázquez entrados los 2000 para un proyecto al que fui invitada. Quería estar segura de que a ella le gustaba lo que haría con su canción”, dice la intérprete.

Ambos proyectos, el audiolibro dedicado a Kahlo y el proyecto de Noche profunda, forman parte de un nuevo ciclo para Toussaint en la era digital, un paso al que la cantante se reusó un tiempo y que felizmente a finales del año pasado pudo concretarse al ser digitalizado todo su catálogo en las cuatro plataformas más importantes. “Era un pendiente en mi carrera porque, a partir de que me convertí en una artista independiente se complejizo mucho para mí, no podía llegar ni acceder al número de gente que quería, ni que la gente escuchara ni que se enterara de que mis discos estaban afuera. Siempre era un esfuerzo sobrehumano”, recuerda la cantante. “Fue tratar de poner orden, tratar de rescatar lo que era mío”.