Septiembre 01, 2019

Billie Eilish y el triunfo de lo extraño

La nueva estrella más grande del pop es una adolescente de 17 años que saltó a la fama y no le importa lo que piensas, incluso si todavía le llama a su mamá cuando tiene una pesadilla.

POR Josh Eells

cortesía Universal Music

La nueva estrella más grande del pop es una adolescente de 17 años que saltó a la fama y no le importa lo que piensas, incluso si todavía le llama a su mamá cuando tiene una pesadilla.

 

Eilish, de 17 años, lanzó su álbum debut When We All Fall Asleep, Where Do We Go? y ha sido reproducido más de dos mil millones de veces. La semana pasada estuvo de gira en Australia, mañana sale para un festival en el Reino Unido y durante el mes siguiente se estará presentando en arenas por Estados Unidos, con todas las fechas agotadas. 

 

Nació en diciembre de 2001, lo que la convierte en la primera artista con un álbum en las listas de popularidad que nació este milenio. Ella es tan generación Z, que hace que los veinteañeros se sientan ancianos. Nunca ha comprado un CD. Dice cosas como: "Nunca voy a tener 27 años, eso es demasiado viejo". Probablemente es la única estrella pop que todavía ve a un pediatra. ("Es extraño", dice Maggie Baird, su madre. "Hay una sala de espera llena de niños de cuatro años, y luego está Billie Eilish").

 

Eilish ha conquistado el mundo de la música en parte haciendo todo lo que se supone que no debes hacer. Su música es más oscura y más extraña que la de la mayoría de las estrellas pop adolescente, con un toque gótico, punk y sin un toque de trivialidad. Para sus fans adolescentes, es como la alumna de último año de la clase de arte que se viste y actúa como quiere: con estilo, estrafalaria, quizás un poco peligrosa. Pero también es juguetona, traviesa, vulnerable y melancólica, en otras palabras, una adolescente.

 

A diferencia de las generaciones anteriores de ídolos pop, Eilish llegó a donde está de una forma más o menos orgánica. Hace cuatro años, subió a SoundCloud una gran balada llamada "Ocean Eyes", que cantó y que su hermano mayor, Finneas, escribió y produjo. Se hizo viral de la noche a la mañana y la industria musical la contactó.

 

No es que Eilish esté impresionada con todo. El primer sonido en su álbum es un sorbo quitándose su Invisalign, y ese tipo de autenticidad de "me vale madres" resume su estilo. Su música, aunque hecha por dos hermanos en sus habitaciones, se destaca en un universo pop donde todo está hecho por los mismos siete u ocho profesionales, y su falta de pretensiones y desprecio por las tonterías seguramente tiene mucho que ver con su éxito. "A menudo tenemos que decirle a Billie por qué algo es importante", dice su madre. Su padre, Patrick O’Connell, dice que Eilish "no tolera a las personas en las que no está interesada y no le importa si ella te gusta o no", recuerda cuando un grupo de ejecutivos de su disquera le dieron una placa. "Un artista diferente estaría muy emocionado por tener un disco de oro con su nombre", dice. "Pero la respuesta de Billie fue: '¿Qué voy a hacer con una pinche placa?'".

 

En las fotos, Eilish rara vez sonríe, pero en persona es divertida, tonta, entretenida y dramática. Hace grandes gestos e incluso cuando es malcriada, generalmente es con un guiño. Su fama ha aumentado exponencialmente este año, y todavía está descifrando las cosas. Es una curva de aprendizaje bastante inclinada. Recientemente sufrió múltiples sarpullidos y un médico dijo que era la forma en que su cuerpo le estaba diciendo que necesitaba descansar. La dirección de su casa también se filtró en línea, y tres fans aparecieron en un solo día, incluido un tipo acosador que había manejado desde San Diego. Durante un tiempo, tuvieron un guardaespaldas durmiendo en la sala. "Fue realmente traumatizante", dice Eilish. "Ya no me siento segura en mi casa, es horrible".

 

Esta tarde, la familia está empacando agitadamente, preparándose para un mes de gira. La verdad, Eilish realmente no está emocionada. De hecho, tiene un poco de miedo. Ya casi no tiene libertad en el mundo, porque tiene 17 años. Odia estar lejos de sus amigos durante tanto tiempo. Sabe que cuando regrese, todos se vestirán de manera diferente y tendrán nuevos chistes. "Es molesto", dice. "Tengo esta cosa asombrosa frente a mí, y no quiero odiarla, y no la odio. Pero odio ciertas partes de esto".

pressreader MAGZTER