Mayo 03, 2019

Aventura saludable

Realiza una expedición de aventura como los profesionales siguiendo consejos de salud.

POR Marco Arroyo

Navegar por ríos llenos de pirañas, explorar intrincadas cuevas con murciélagos volando a tu alrededor o beber un whisky frente un inmenso glaciar, son experiencias de aventura irresistibles. Pero más allá de tu excelente condición física, existen factores como el clima extremo o la altitud, así como virus y bacterias que están al acecho.

La doctora Elizabeth Macías Barrera, especialista en medicina del viajero, nos brinda algunas importantes recomendaciones para un itinerario sin contratiempos.

Si viajas a lugares a temperaturas bajas hay que protegerse contra el neumococo y el virus de la influenza, para lo cual existen vacunas.

Otras inmunizaciones básicas para los intrépidos son la vacuna contra la tifoidea, este mal se contagia por el consumo de agua o alimentos contaminados: la hepatitis A se contrae de forma similar a la ebre tifoidea, pero también de persona a persona; y la vacuna contra el tétanos sirve de mucho si te llegas a cortar la piel con cuchillas afiladas. Todas las vacunas se deben poner por lo menos cuatro a seis semanas antes comenzar el itinerario.

Para el montañista


Los montañistas sufren a menudo el mal de altura, que se manifiesta cuando el cuerpo no tiene suficiente tiempo para ajustarse a la falta de oxígeno en los lugares que se encuentran a gran altitud. Una consecuencia severa es la inflamación del cerebro, lo cual puede ser fatal. Evítalo realizando un ascenso gradual, sobre todo si planeas una expedición en lugares a más de dos mil 400 msnm.

No hagas por largo tiempo actividades extenuantes en sitios muy cálidos y bajo los rayos del sol, ya que puedes sufrir un golpe de calor. Entre los síntomas están: la sudoración excesiva, delirios, desorientación, vómito y dolor de cabeza.


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