Lo que ahora conocemos como Algiers, una banda cuyos miembros desafían constantemente los límites espaciales, tuvo sus inicios hace unos 12 años atrás. Todo comenzó cuando Ryan Mahan y Lee Tesche, ambos originarios de Atlanta, empezaron a tocar en una banda alrededor de 2007. Respectivamente el bajista y el guitarrista principales de la agrupación actual, Mahan y Tesche exploraron juntos la escena punk al ofrecer pequeñas presentaciones en su ciudad natal.

Alguien que ellos siempre veían en la audiencia de sus conciertos era a Franklin James Fisher. También nacido en Atlanta y miembro de una familia afroamericana bastante religiosa, Fisher era fanático del arte que creaban Mahan y Tesche en su momento. Esta conexión dio paso a que los tres se empezaran a juntar y, eventualmente, a colaborar musicalmente con Fisher como vocalista.

No obstante, sus proyectos personales los distanció momentáneamente. Fisher y Mahan se fueron a diferentes ciudades de Europa para cursar programas de posgrado, mientras que Tesche se quedó en Estados Unidos. A pesar de esto, los tres siguieron colaborando de manera remota, compartiendo letras, archivos y mood boards a través de un Tumblr compartido.

 

 

Fue con este contexto que en 2012, cinco años después de su creación, el grupo lanzó su primer sencillo titulado “Blood”. Más entregas individuales le siguieron hasta la llegada de su álbum debut, bajo el mismo nombre de la banda, en 2015. Hasta la fecha cuentan con más de una década de experiencia y tres álbumes de estudio a su nombre. El último de estos, There Is No Year, se estrenó en enero de este año a través de Matador Records.

Con la excepción de la integración de Matt Tong al equipo en 2015, quien fue baterista de Bloc Party por 11 años, Algiers ha permanecido estable a lo largo del tiempo. Ahora, Fisher y Tong residen en Nueva York, mientras que Tesche y Mahan viven en la capital inglesa. Aún con la distancia física que separa a las dos mitades del grupo, éste sigue rompiendo barreras musicales y combatiendo el status quo canción tras canción.

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Con un simple vistazo a su discografía, se puede notar que muchos temas de la agrupación buscan concientizar a sus oyentes de los problemas que enfrenta la generación actual. Esto ha llevado a sus fanáticos, e incluso a los medios de comunicación, a llamarlos una "banda de protesta". Hablamos con Franklin James Fisher al respecto y, si hay algo que quiso dejar claro, es que Algiers no es una "banda de protesta".

“No me gusta el término ‘banda de protesta’ porque creo que es realmente reductor”, comentó Fisher. “Ya sabes, Los Beatles siempre hablaron de justicia social y nadie llamó a Los Beatles una banda de protesta”. El músico hace hincapié en que hay muchas agrupaciones que resaltan temas sociales en sus proyectos, pero que al ser ellos catalogados como una “banda de protesta” se nubla la interpretación de sus canciones.

 

 

“Específicamente en este disco”, continúa Fisher, “la mayoría de las canciones en este álbum son canciones de amor, o sobre la pérdida de amor o cosas muy personales o la pérdida de alguien muy cercano a ti. Y debido a esta etiqueta de ‘banda de protesta’ o ‘banda política’, la gente se pierde por completo los puntos que estamos tratando de hacer”.

Al preguntarle sobre There Is No Year en concreto, Fisher nos confesó que este disco es diferente a los otros que Algiers ha sacado antes. Explicó primero que en este disco colaboraron por primera vez con un equipo de producción, liderado por los productores Randall Dunn y Ben Greenberg. Fisher habló de ellos como las mentes maestras del álbum.

Como ejemplo, nos habló sobre lo difícil que fue grabar en específico una canción del LP titulada “Hour of the Furnaces”. “Ben y Randall estaban en la sala de control y me dijeron que no era la energía correcta”, contaba el cantante. “Y me empujaron y empujaron hasta este punto en el que estaba literalmente enojado, estaba irritable”.

 

 

“No entendía lo que querían, pero me condujeron a un punto en el que yo diría que capturamos esa energía y que nunca antes se había hecho”, concluyó Fisher. “Entendí al cantar en este disco, en este álbum, que es algo muy similar a lo que debe ser actuar, ¿sabes? Sales de tu mundo mentalmente, al menos por un minuto”.

Además de la dirección de Dunn y Greenberg, Fisher aclaró otra diferencia elemental del álbum: “para mí, líricamente es un disco mucho más personal. En este punto, [nuestros seguidores] piensan que todo lo que haremos será político con una ‘P’ mayúscula, lo cual simplemente no es cierto. La mayoría de las canciones de este álbum son canciones muy personales”.

Siguiendo con el tema de sus seguidores, Fisher también nos habló sobre los problemas que tienen los fanáticos para categorizar su música y la nula necesidad que para él tienen de hacerlo. “Creo que la razón por la que a las personas les cuesta tanto entender, ya sabes, qué tipo de música tocamos es porque el cantante es negro y no es ni hip hop ni R&B”.

El estilo de la banda deriva de las raíces musicales con las que cuenta cada uno de sus miembros. Fisher creció escuchando con su familia la música góspel, mientras que Mahan y Tesche se involucraron en su juventud con la escena punk y hardcore. Por ende, la banda suele ser categorizada como post punk y góspel punk, pero la pertenencia a un género no es prioritaria para sus integrantes.

 

 

Fisher arguyó que no se preocupan tanto por componer ritmos complicados, apegarse a las reglas de algún género musical o dejarse influir por otros artistas. Para Algiers lo importante es encontrar su propio sonido. “No lo pensamos tanto. Simplemente tocamos música como nos llega naturalmente. No es nuestro trabajo definirlo de ninguna manera”.

También nos compartió un poco sobre cómo es el proceso de grabación y producción musical, dinámica que muchos admiradores tienen problema en entender. Al preguntarle sobre la dificultad de este proceso a raíz de que todos viven en diferentes ciudades, la respuesta inicial de Fisher fue una risa sutil. No obstante, no tardó en aclarar por qué le hizo gracia.

“En realidad es algo gracioso. Creo que encontrarás muchas bandas, no estoy seguro si podría decir que la mayoría, pero muchas bandas, que no están en la misma ciudad. Desde Savages, a The Kicks, hasta The Vaccines. No importa dónde vivan. Cuando sea el momento de grabar, todos están en el mismo espacio físico. Cuando están de gira, todos viven juntos en la camioneta. Por lo tanto, no importa que no vivan en la misma ciudad”.

La banda actualmente se encuentra en un tour transcontinental que inició a principios de febrero y que incluye presentaciones en Norte América y Europa. Además de sus propias giras, el grupo también ha sido el espectáculo telonero de talentos como Interpol y Depeche Mode en los últimos años. Fisher reconoció el impacto que tiene esta clase de colaboraciones en su proceso musical.

“Cuando estás de gira con otra banda, incluso si es Depeche Mode, consigues cierta proximidad a ellos, entendiendo cómo hacen las cosas durante el tour. Cuando te invitan a estar con otros artistas, estás expuesto a sus ideas y eso cambia casi todo, así te des cuenta o no. Siempre es una experiencia de aprendizaje masiva cuando puedes hacer una gira con otra banda o abrir para otra banda”.

Escucha el nuevo álbum de Algiers, There Is No Year, aquí: