Sin duda alguna, la historia de cómo es que un show de marionetas llegó al Festival Iberoamericano de Cultura Musical es algo bastante peculiar. Previo a su presentación en el Vive Latino, Rolling Stone México tuvo la oportunidad de hablar con Pedro Peirano, cocreador junto con Álvaro Díaz de 31 minutos, el programa infantil chileno que se convirtió en todo un fenómeno y que ahora es uno de los actos más esperados de la edición número 21 del Vive Latino. 

Los inicios

La historia de 31 minutos inicia cuando Pedro Peirano y Álvaro Díaz decidieron participar en un concurso creado por la productora Aplaplac. El objetivo de esta convocatoria era realizar un programa para la televisión infantil. "Desarrollamos varias ideas pero ninguna de ellas funcionaba de la manera en la que queríamos. Pero de pronto tuvimos la idea de parodiar un nota de información”, comienza a relatarnos Pedro sobre el inicio del noticiero ficticio. 

"En la nota aparecía un sapo verde llamado Bodoque, sin darnos cuenta ya habíamos logrado algo gracioso". Según el cocreador y actor que hace la voz de Tulio Triviño, este pequeño video se diferenciaba de Plaza Sésamo y Los Muppets por ser un reportaje serio, pero que había algo divertido en esta nota informativa. 

"Nos pareció la idea perfecta", comenta Peirano. "En Chile el horario de los noticieros era el único momento del día donde la familia se reunía". Sabiendo esto Álvaro y Pedro decidieron parodiar a este horario, puesto que los noticieros tienen un formato que todos conocen. "Imaginamos cómo sería sí mostráramos todo lo que hay detrás de un noticiero. Los comentaristas, productores, camarógrafos, reporteros y hasta los dueños del canal".

Con una idea desarrollada, la dupla de productores comenzó a hacer realidad su visión sobre el programa infantil. "Necesitábamos a más personajes, así que comenzamos a trabajar con diseñadores y así fue como estos aparecieron". Curiosamente Bodoque cambió de apariencia puesto que se parecía mucho a la famosa rana de los Muppets, Kermit.

Para Pedro y Álvaro, uno de los aspectos más importantes del programa es que este creara su propio universo donde todo los personajes fueran diferentes entre ellos, pero que existiera cierta relación entre todos los personajes. "Nos dimos cuenta de que a cualquier calcetín le podrías colocar unos ojos de plástico y automáticamente habías creado un personaje. Había personajes en los que no nos esforzamos para darle una personalidad, era como jugar de niño, te regalan un peluche y automáticamente este comienza a tener una personalidad". 

31 minutos ganó el concurso de la reconocida cadena de televisión y se  desarrolló una primera temporada en 2003. Al poco tiempo de estrenarse, su nivel de audiencia logró superar los resultados esperados. "Era algo totalmente inesperado. La gente amaba 31 Minutos y no sólo los niños, la familia entera había quedado enamorada por la serie de las marionetas", nos platica Pedro sobre los inicios del programa. "Fue algo desenfrenado. En un abrir y cerrar de ojos ya estábamos trabajando en una segunda temporada".

La música

Hoy en día, 31 minutos ha viajado por diferentes partes del mundo en una gira musical que continúa conquistando a los escenarios más grandes. No obstante, parece curioso que un grupo de marionetas logrará romper la barrera de la realidad y que éstas consiguieran escenarios repletos y miles de boletos agotados alrededor de distintos países. 

"La idea de agregar música al programa nos pareció que era algo necesario y en un principio éramos yo y Álvaro quienes nos dedicaríamos a escribir todas las canciones del Ranking Musical". Sin embargo, Pedro y su compañero contaban con la amistad de Pablo Ilabaca, guitarrista de Chancho en Piedra. "Él contaba con algunas melodías infantiles, pero no sabía qué hacer con ellas. Le contamos sobre nuestra problemática y nos mostró varias de sus canciones. Literalmente el primer tema que escuchamos se convirtió en la canción de entrada de la serie".

Sin embargo, Pedro y compañía sabían que la música de 31 minutos tenía que ser diferente a la de cualquier otro programa infantil. "La idea principal era hacer canciones que fueran bastante reales, no queríamos que fuera algo totalmente positivo. El chiste era que la audiencia se identificara con estos temas musicales", nos reveló Peirano.

Gracias a esta idea "Señora Devuélvame La Pelota o Si No, No Sé Lo Que Haré", "Mi Mamá Me Lo Teje Todo", "Me Cortaron Mal El Pelo" y "Diente Blanco, No Te Vayas" son temas bastante exitosos puesto que estas son cosas que le pueden pasar a cualquier niño. “Son miedos reales para ellos”, mencionó uno de los creadores del reconocido show

 

De la televisión a la música en vivo

Una vez que el programa consiguió fama en la televisión, 31 minutos lanzó un disco homónimo que contaba con todas las canciones del Ranking Musical de la primera temporada. Sorpresivamente, este LP vendió todas sus copias en el primer día de su lanzamiento en Chile. "Era increíble ver la cantidad de fama que habían conseguido las canciones. Podías ver a gente en la calle cantando nuestros temas", nos platica Pedro sobre la fama que consiguió el Ranking Musical ficticio.

Actualmente 31 minutos cuenta con cuatro discos (31 Minutos, 31 Minutos canciones de amor y una canción de Guaripolo, 31 Minutos Ratoncitos y Arwrarwrirwrarwro), cada uno recopila los tracks de sus cuatro temporadas. "Llegó un momento donde la fama de 31 minutos era tan grande que comenzamos a realizar un show en vivo, donde llevamos a todos los personajes del programa y además interpretábamos a las canciones del Ranking Musical totalmente en vivo".

"Hasta la fecha no me cabe la idea de ver a todas esas personas viendo un concierto de marionetas. Veo padres e hijos cantando las canciones que salieron hace más de 10 años, es algo fantástico", nos cuenta Pedro sobre la emoción de dar conciertos interpretando a la voz de Tulio Triviño.

 

Marcando la vida de miles de personas

El programa creado por Pedro Peirano y Álvaro Díaz ha logrado sobrevivir por más de 15 años. Durante esta cantidad de tiempo, 31 minutos ha logrado desarrollar una base sólida de fanáticos quienes han crecido junto a los adorables personajes de tela. Sin embargo, a diferencia de otros programas televisivos, los protagonistas del noticiero se convirtieron en símbolos de protección para la población chilena.

Durante diversas marchas de protesta, cientos de ciudadanos han mostrado a Tulio Triviño, Juan Carlos Bodoque,​ Juanín, Policarpo Avendaño y a varios personajes del programa como parte de sus carteles. Haciendo que por un momento los amigables peluches infantiles se conviertan en un símbolo que pelea por las injusticias de la ciudad. 

No todo se ha quedado en carteles. Durante las pasadas marchas del Movimiento Feminista, la canción "Mi Muñeca Me Hablo" recibió unas modificaciones en su letra y se transformó en un himno feminista. "Mi muñeca me habló/ me dijo lucha / que no se puede repetir / lo que pasa en el país", coreó el grupo Callejeras Autoconvocadas BIO BIO frente a la catedral de Concepción, en el sur de Chile.

Al poco tiempo de ser publicó el video, miles de personas comenzaron a compartir el contenido hasta que este se convirtió en un visual viral. La gente estaba maravillada en cómo una canción infantil se había convertido en un poderoso canto hacia la violencia de género. 

Pedro nos compartió su opinión acerca del uso del material de 31 minutos en diversas protestas. "Existe una gran cantidad de gente que utiliza a nuestros personajes como símbolos de protesta o de sus derechos. El hecho de que las personas sientan esa cercanía con los personajes y los utilicen para expresarse, es una manera de demostrar la gran cercanía que sienten con ellos. Es cómo si se sintieran protegidos por ellos".

31 minutos se presentará durante los dos días del Vive Latino en el escenario Vive Vero. El sábado saldrán a escena a las 8:15 pm y terminarán a las 9:45 pm, mientras que el domingo estarán a de 7:10 pm a 8:40 pm.

 

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